Elementos de filosofía

Prácticamente desconocido en la actualidad, este libro, publicado en 1912, agotó dos ediciones en pocos meses. Más de 100 años después, sigue siendo uno de los pocos de este tipo escritos en Venezuela. Exhaustivo y riguroso, puede considerarse un curso introductorio de filosofía, que va desde sus fundamentos primeros hasta el punto más avanzado que había alcanzado en aquel tiempo. De forma didáctica y sistemática, Hernández hace un recorrido por las ciencias psicológicas, la sensibilidad y la inteligencia, la voluntad, el conocimiento, la conciencia, la lógica formal, la criteriología, la metodología, la moral, la estética, la cosmología, la teodicea, el creacionismo, entre otros tópicos. Además, incluye un resumen de la historia del quehacer filosófico. 

El propio Hernández le dio un valor político a este libro. En su prólogo afirma que “el alma venezolana es esencialmente apasionada por la filosofía. Las cuestiones filosóficas la conmueven hondamente, y está deseosa siempre de dar solución a los grandes problemas que en la filosofía se agitan y que ella estudia con pasión. La ciencia positiva, la que es puramente fenomenal, la deja la mayor parte de las veces fría e indiferente”. De esa manera criticaba públicamente a la corriente positivista que se había impuesto en la academia venezolana y se inclinaba por la eliminación de la filosofía como carrera universitaria, como efectivamente ocurrió hacia finales de ese mismo año, cuando la UCV fue cerrada hasta 1922.

José Gregorio Hernández Declarado beato por el papa Francisco el 30 de abril de 2021, desde hacía décadas ya era el santo del pueblo venezolano, que lo bautizó como el Médico de los Pobres. Bachiller en Filosofía y en Medicina y doctor en Ciencias Médicas por la UCV, se le reconoce como el padre de la medicina moderna y experimental en Venezuela. Fue docente e investigador e hizo valiosos aportes tanto en los estudios médicos como en la salud pública. Entre otros trabajos científicos, publicó Elementos de bacteriología y Estudio sobre la anatomía patológica de la fiebre amarilla. También publicó cuentos y ensayos literarios. Nació en Isnotú, Trujillo, en 1864 y murió en Caracas en 1919.

José Gregorio Hernández
Elementos de filosofía 
Colección Bicentenario Carabobo 15
ISBN 978-980-7301-88-6
214 pp.

Ifigenia / Memorias de Mamá Blanca

Bastaron dos novelas para que Teresa de la Parra se convirtiera en una voz insoslayable de nuestra modernidad literaria. Poseedora de una visión particular del mundo femenino, utilizó su escritura como una estrategia para contrarrestar los valores conservadores de una sociedad que castraba en la mujer todo intento de individualidad. Es así como a través de su narrativa encarna el mito de Ifigenia, quien ante el intento de huir de su propio destino pasará por una serie de laberintos donde el amor y la libertad se expresan de manera contradictoria e ilusoria para terminar topándose con la fatalidad. Su segunda y última novela, Memorias de Mamá Blanca, es la evocación del mundo bucólico visto a través de los recuerdos de su infancia paradisiaca en la hacienda Piedra Azul, propiedad de la familia de la autora y que toman cuerpo por medio del personaje de Blanca Nieves, cuya oralidad trae al presente las historias fundadoras de una conciencia mítica. La crítica ha visto en Teresa de la Parra una escritora que confronta dos mundos: el rural o conservador, representativo de la tradición; y el advenimiento de una modernidad que interpelará estas costumbres para superarlas en favor del progreso y la libertad. 

Teresa de la Parra (1889-1936) Escritora y conferencista. Su nacimiento coincide con las funciones de cónsul de su padre en París. Regresa a Venezuela muy joven y escribe sus primeros cuentos en El UniversalActualidades y la revista Lectura Semanal. En 1923, obtiene el Premio Extraordinario en el Concurso El Cuento Nacional del diario El Luchador con “La mamá X”. A partir de 1930, iniciará una serie de conferencias que tienen como motivo y centro el papel de la mujer como forjadora de una nueva conciencia en la historia de la nación. Su obra constituirá una nueva expresión en la novela moderna latinoamericana. Una mortal enfermedad, contraída de manera prematura, la obligaría a suspender sus proyectos creativos. Entre sus obras más reconocidas podemos mencionar: Ifigenia (1924), Memorias de Mamá Blanca(1929), La influencia de las mujeres en la formación del alma americana (1930). 

Teresa de la Parra
Ifigenia / Memorias de Mamá Blanca
Colección Bicentenario Carabobo 27
978-980-7301-95-4
636 pp.

Expediente negro

“El hombre torturado, mutilado hasta la agonía y luego hundido en el mar y ahogado, se llamaba Alberto Lovera”. Así describe Orlando Araujo el hallazgo que el 27 de octubre de 1965 aportó una evidencia incontestable de los crímenes de Estado que ya venían denunciando cientos de familias y algunos dirigentes políticos, como el entonces diputado José Vicente Rangel, autor de este libro. Publicado por primera vez en 1967, sus páginas reúnen artículos, intervenciones en sesiones del Congreso e informes de la investigación del caso que permiten reconstruirlo en detalle y arrojan claras pistas sobre la responsabilidad del Gobierno de Raúl Leoni en los hechos. Secuestrado por la policía política el 18 de octubre de 1965 en Caracas, el dirigente comunista Alberto Lovera vivió un auténtico viaje al infierno al ser llevado de un sitio a otro por carreteras mientras era martirizado hasta que le arrancaron la vida. Su asesinato “fue el resultado del ejercicio de un poder sin moral. Enfrentarlo, cada quien en la medida de sus posibilidades y en proporción a la responsabilidad individual y política, es deber ineludible. Cualquier omisión, desmayo o temor, provocaría consecuencias funestas”, señala Rangel en el prólogo de la primera edición, cuya lectura permite entender que aquel no fue un exceso ni un hecho aislado, sino un episodio más de una práctica sistemática de aniquilación. Quien lea este libro será testigo —a través de declaraciones, pruebas forenses, testimonios de víctimas y confesiones— de la represión política criminal que caracterizó al régimen que gobernó la naciente democracia representativa. Destacan en ese contexto los campos de concentración y tormento y las desapariciones forzadas, que se estrenaron en Venezuela antes que en el Cono Sur.

Bolívar, fábula de los fabuladores

En este libro, Simón Bolívar cobra vida como sentimiento, como memoria afectiva y como fábula histórica en la voz de noventa “seres de la distancia, anónimos, artistas populares, hombres de la calle, hombres y mujeres de la vida cotidiana”, que le contaron al poeta Enrique Hernández D’ Jesús “lo que sentían sobre Simón Bolívar. El Bolívar de las batallas, de la paz, del amor, el Bolívar mágico-religioso, el Bolívar mitológico, el Bolívar Libertador”. Así, la literatura oral hecha de los testimonios populares, construye otra vida del Padre de la Patria. Y en esa otra vida, él aparece ligado a la manera de vivir y de imaginar la historia “de constructores de instrumentos, artesanos, alfareros, agricultores, bodegueros, caminantes, vendedores en los puestos del mercado, el camposantero y su esposa, quienes les quitan el sucio a las cruces, carpinteros, vendedores de escobas, hacedores de barquitos, detallistas de esencias y pócimas, de tarjetas con imágenes mágicas y religiosas. Hortaliceros, mesoneros, músicos que viajan en bicicletas. Los testigos de las muñecas de trapo, cocineras en las orillas de la playa, todos identificados en la trascendencia del héroe, donde ven a Bolívar luchar en las tinieblas contra los espíritus malignos y contra los corruptos”.

Enrique Hernández D’Jesús Poeta, fotógrafo, editor y activista cultural, nacido en Mérida en 1947. Fundó Tierra de Gracia Editores, y con Carlos Contramaestre le dio vida al grupo El Techo de la Ballena y a la editorial La Draga y el Dragón. Ha publicado más de treinta libros de literatura y fotografía, y su obra artística ha sido expuesta en museos y galerías en Venezuela y en el exterior. Recibió el Premio Armando Reverón del Salón Michelena y el Premio Municipal de Poesía Manuel Díaz Rodríguez, así como la Orden Andrés Bello en su Primera Clase y la Orden World Association of Writers Palestine Center. Entre sus libros destacan: Muerto de risa (1968), Mi abuelo primaveral y sudoroso (1974), Los poemas de Venus García (1988), Recurso del huésped (1988) y La semejanza transfigurada (1996). 

Enrique Hernández D’Jesús 
Bolívar, fábula de los fabuladores 
Colección Bicentenario Carabobo 43
ISBN 978-980-440-028-5
228 pp.

De una educación de castas a una educación de masas

Los cinco capítulos que contiene este libro están vinculados a tres aspectos fundamentales: los antecedentes históricos de la educación, sus procesos comparativos con otras naciones y la educación vista como un acontecimiento político y social o, dicho en términos de Prieto Figueroa, la educación como consecuencia del Humanismo Democrático. Estas reflexiones tienen como germen revisar el trabajo que se hizo durante la década del 40 en la que hubo un aceleramiento de los procesos educativos, enfocado en lo técnico, sin perder de vista el campo académico. Es así que en estos avances se evidencian las políticas que condujeron a la Ley de Educación con la premisa de que el Estado es el responsable de ofrecer una educación que ofrezca a los estudiantes no solo los conocimientos sino el aprendizaje de los oficios, que priorice una educación general y de calidad, no privilegiada.

Luis Beltrán Prieto Figueroa (1902-1993) Político, educador, poeta y filósofo de la educación. Llamado con toda justicia “El maestro de América”. Fue cofundador de AD (Acción Democrática), lideró las primeras campañas alfabetizadoras de masas, ministro de Educación, fundador del Inces, candidato presidencial, cofundador del MEP (Movimiento Electoral del Pueblo), individuo de número de la Academia Venezolana de la Lengua. Tiene en su haber más de ochenta títulos de los cuales podemos mencionar: La magia de los libros (1955), El Estado y la educación en América Latina (1978), El maestro como líder (2003) y Soy tu voz en el viento. Poesía reunida (2017).

Luis Beltrán Prieto Figueroa
De una educación de castas a una educación de masas
Colección Bicentenario Carabobo 69
ISBN 978-980-440-045-2
298 pp.

Manual de urbanidad y buenas costumbres para uso de la juventud de ambos sexos

Publicado originalmente por entregas, el Manual de urbanidad y buenas costumbres para uso de la juventud de ambos sexos apareció como libro en 1953 y se convirtió en uno de los más vendidos de su tiempo en Venezuela y América Latina. Organizado por capítulos y artículos con la misma estructura de un código de normas, establece la forma correcta en que una persona debe asearse, irse a la cama, levantarse, vestirse para estar en casa, tomar los cubiertos las jarras y los vasos; sentarse a la mesa, comportarse en la calle, en el templo, en la escuela, tratar con los vecinos y con la familia y muchas otras cosas por el estilo. Todo esto con el objeto de cultivar en la juventud —y en la población en general— el ejercicio de la virtud, que debe apegarse, asevera el autor, a las enseñanzas del Evangelio.

Inmortalizado en el imaginario popular por más de 160 años después, se le sigue citando como la fuente de autoridad en materia de “buena educación”, hoy podría ser leído como una curiosidad, pero en sus días fue una obra fundamental para las élites que querían darle al resto de la sociedad un código de conducta que acompañara su plan de “civilizar” a la población. Lo que hace de este aparentemente frívolo o extravagante trabajo un libro verdaderamente político.

Manuel Antonio Carreño Músico, pedagogo y traductor nacido en Caracas en 1812, fundó y dirigió el colegio Roscio, preferido por las familias más ricas para la educación de sus hijos. Fue ministro de Hacienda y de Relaciones Exteriores del Gobierno de Pedro Gual. Padre e instructor de Teresa Carreño, se dedicó a promover su carrera artística en Estados Unidos y Europa. Murió en París en 1874. Tradujo del francés el Catecismo razonado, histórico y dogmático del abate Thériou, y la Introducción al método para estudiar la lengua latina de J. L. Burnouf.

Manuel Antonio Carreño
Manual de urbanidad y buenas costumbres
Colección Bicentenario Carabobo 70
ISBN 978-980-440-046-9
32 pp.

Imagen geoeconómica de Venezuela

Concebido en un inicio para uso docente, esta publicación obtuvo una recepción de mayor alcance entre múltiples lectores. Para el autor hay dos objetivos principales al momento de ingresar en las tres partes que contiene el libro: el primero es convocar a la conciencia que debemos tener los venezolanos con respecto al dominio de la enseñanza sobre la Geografía Económica de Venezuela. El segundo objetivo está referido en buscar los mecanismos para que los estudiantes y lectores en general adquieran esa conciencia de pertenencia y conocimiento tanto del espacio geográfico como del tema económico. En este sentido Ramón Tovar reflexiona sobre una amenaza latente: el olvido y la ligereza de los estudiantes y profesores al momento de confrontar estos temas, escenarios que contribuyen a los mecanismos de explotación de las riquezas de la nación y que repercuten en el pueblo, modificando tanto sus niveles de producción como de ingreso. La primera edición de este libro es de 1968.

Ramón A. Tovar (1923-2018) Formado en el Pedagógico de Caracas y en la Universidad de Estrasburgo. Docente del Instituto Pedagógico de Caracas y la Facultad de Economía y Ciencias Sociales de la Universidad Central de Venezuela. Ingresó a la Academia Nacional de la Historia en 1991. Premio Nacional de Cultura 2012-2014 y Premio Nacional de Historia en el 2017. Entre sus libros mencionaremos: Venezuela país subdesarrollado (1964), La población de Venezuela (1968), Perspectiva geográfica de Venezuela: para una comprensión realista del espacio geográfico de Venezuela (1978) y El enfoque geohistórico (1998). 

Ramón Tovar
Imagen geoeconómica de Venezuela
Colección Bicentenario Carabobo 72 
ISBN 978-980-440-052-0
230 pp.

¡Canta Pirulero!

Este es el libro donde vio la luz el célebre poema “Este niño Don Simón”, que durante generaciones ha sido recitado y cantado en la escuela y en la calle. Con gracia, ritmo y alegres imágenes, su autor logra construir una biografía poética del Libertador que es al mismo tiempo una divertida e inteligente clase de historia. Los demás poemas que forman el libro tienen ese mismo espíritu divulgativo y de estímulo de la imaginación y crean un mundo de personajes y situaciones que convierten en materia de juego y reflexión, la amistad, la ecología, la naturaleza. Algo característico de Rugeles es el verso limpio y la pulcritud de la imagen, donde cada palabra es un punto de luz, que sorprende con el juego verbal audaz y un ritmo que además de musical tiene un carácter intelectual. ¡Canta, Pirulero! conjuga estos rasgos, sirviéndose de un abanico de recursos estilísticos como exageraciones (“¡Niño: deja de llorar! / ¡que vas a agrandar el mar!”), metáforas (“¡Qué dorado temblor de las alas!”) y humanizaciones (“¡Ay mi lorito! vamos a hablar mas no de España ni de Portugal”).

Manuel Felipe Rugeles Poeta y ensayista tachirense nacido en 1903. Perteneció a la Generación de 1918, que inició el camino a la literatura de vanguardia en Venezuela. En 1929, sufrió cárcel y exilio por el gobierno de Juan Vicente Gómez. Tras su regreso al país en 1936, fue director de la Revista Nacional de Cultura y formó parte del grupo Viernes, de cuya revista fue un asiduo colaborador. Entre sus principales obras se destacan: Oración para clamar por los oprimidos (1940), La errante melodía (1943), Aldea en la niebla (1944), Memoria de la tierra (1948), Poetas de América cantan a Bolívar(1951) y Sentido emocional de la patria (1953). Murió en Caracas en 1959.

Manuel Felipe Rugeles
¡Canta Pirulero!
Colección Bicentenario Carabobo 73
ISBN 978-980-440-048-3
62 pp.

Buenas y malas palabras en el castellano de Venezuela

Pocas veces se encuentra la gente con un libro de corte lingüístico escrito con tanto humor y empatía como Buenas y malas palabras. Aquí se juntan la geografía, la lexicografía, la antropología, el imaginario popular y la buena prosa para presentar un amplísimo repertorio de palabras que las investigaciones de Ángel Rosenblat le llevaron a establecer como típicas de Venezuela y sobre las que muchas veces surgía la duda de si eran “correctas” o no. Al respecto, el autor advierte que “el problema de la corrección o incorrección es para el filólogo o lingüista el menos interesante y el de menor cuantía. Lo importante es ver la vida actual de la lengua, y el juego de valores de cada expresión dentro del sistema general”. Y fiel a ese planteamiento, ofrece a lectoras y lectores un viaje por todo el país a través de su habla coloquial, de sus costumbres, refranes y modismos. Y les muestra de dónde surgieron expresiones como “mamada de gallo”, “palo de hombre” o “su boca sea la medida”; se mete en las preguntas de si se dice “diábetes” o “diabetes”, ¿“me pelé” o “me equivoqué” ?, ¿“el sartén o la sartén”? Pensados originalmente como artículos para la prensa, los textos responden a una doble intención: divulgar la diversa riqueza de nuestro léxico y defender el habla venezolana, que Rosenblat consideraba no mejor que las otras del continente, pero sí innovadora en muchos sentidos.

Ángel Rosenblat Filólogo, lingüista, profesor universitario y escritor nacido en Wengrow, Polonia, en 1902. Figura emblemática de las letras venezolanas por sus aportes al estudio del habla popular y de las características de español en el país. Llegó a Venezuela en 1946 y fundó la cátedra de Filología en la naciente Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Central de Venezuela; dirigió el Instituto de Filología Andrés Bello entre 1951 y 1984, año en que murió en Caracas, ya nacionalizado venezolano. Entre sus obras se destacan: El castellano de España y el castellano de América(1965), La primera visión de América y otros estudios (1969) y el primer volumen del Diccionario de venezolanismos.

Ángel Rosenblat
Buenas y malas palabras en el castellano de Venezuela  
Colección Bicentenario Carabobo 74
ISBN 978-980-440-049-0
652 pp.

Memorias de un venezolano de la decadencia Tomo I

Quiso la “suerte” que un cabo de presos sacara de La Rotunda los primeros borradores de este libro. En efecto su escritura nació mientras el autor estaba en prisión y desde este lugar vio publicada las primeras versiones de su obra. Pocaterra pudo ver el horror que produce la tortura que lleva a la muerte, el hambre, y las enfermedades que debilitan la voluntad, la progresiva agonía de sus compañeros y los gestos sencillos y solidarios en donde la vida pervive y resiste. En todos estos momentos la memoria produce discursos que colindan entre la historia y la crónica, entre el ensayo político y la sociología, entre el humor y la tragedia. Tal collage evidencia una estrategia por parte del autor: denunciar a través del testimonio su verdad utilizando un lenguaje directo y al mismo tiempo reconocible para todos, en algún momento Pocaterra señaló que sus libros “son resultado de la fiebre, del dolor, de la injusticia, de la reacción profunda y sincera”. Este libro es una emoción contenida, sus cuatro partes recorren desde Cipriano Castro hasta el ascenso de Juan Vicente Gómez, su gobierno tiránico y los documentos que evidencian lo escrito por el autor, no es casual que la primera edición venezolana sea de 1936. 

El primer tomo va de 1889 —cuando Castro toma el poder— a 1919, con Gómez consolidado como amo del país, luego de 12 años del golpe con el que derrocó a su compadre. El segundo retoma el año de 1919 y cierra ante la tumba de Gómez en 1936, a lo que le siguen valiosos apéndices sobre la resistencia contra el tirano, incluida la invasión del Falke a Cumaná en 1929.