
Una jornada dedicada a la promoción de la lectura a cargo del Centro Nacional del Libro (Cenal) tuvo lugar en la Unidad Educativa Nacional “Pedro Eligio Méndez”, en la parroquia Antímano de Caracas, donde alrededor de 50 jóvenes de 4to y 5to año participaron con gran interés en la creación de postales lectoras y la entrega de libros que conectan con historias y luchas de los pueblos de Latinoamérica.

La actividad contó con la presencia del escritor Roger Herrera, quien facilitó un taller para la creación de postales lectoras con técnicas de dibujo y pintura, incluyendo el collage.
En el reverso de las postales los jóvenes escribieron referencias sobre sus autores favoritos y los libros que más han impactado sus vidas, logrando unir la literatura y con las artes plásticas.


Por otra parte, se entregaron libros de la colección “25 para el 25” que se distribuye gratuitamente en todo el país producto de un convenio entre el Ministerio del Poder Popular para la Cultura (MPPC) y el Fondo de Cultura Económica de México (FCE), a cargo de su edición.

Se resaltaron obras clave de la colección para fomentar el análisis crítico entre los jóvenes a través de un acercamiento a las historias y luchas de la región con autores del Boom latinoamericano. Los estudiantes tuvieron la oportunidad de elegir los títulos literarios de su preferencia.

Entre las obras que integran la colección 25 para el 25 está “Space Invaders”, de la chilena Nona Fernández, quien utilizó la estética de los videojuegos de los años 80 para narrar la experiencia de los niños y niñas durante la dictadura de Augusto Pinochet y el seguimiento del aparato de seguridad nacional hacia las familias.

Asimismo, “Weekend en Guatemala”, del Premio Nobel de Literatura Miguel Ángel Asturias. Este libro de relatos recoge la memoria histórica sobre la caída del gobierno de Jacobo Árbenz, destacando el compromiso del autor guatemalteco con la realidad de su país a través de las letras.
Roger Herrera calificó la jornada como una experiencia muy grata con la entrega de los libros directamente en las manos de los jóvenes, para consolidar lo que calificó una forma amena y sabrosa de asumir la lectura de autores latinoamericanos fundamentales.




















