La lectura promueve espacios de encuentro en campamento transitorio Pedro Emilio Coll

El programa, impulsado a través del trabajo articulado de diferentes instituciones del Estado, brinda acompañamiento emocional a niñas, niños y jóvenes de las zonas afectadas por el doblete sísmico del 24 de junio, para ayudarlos a gestionar el impacto psicológico del evento natural a través de la cultura, la recreación y el deporte.

En línea con ese objetivo, niñas y niños de 5 a 12 años de edad del campamento transitorio vivieron un momento de esparcimiento con la narración oral de la clásica fábula de Esopo “El león y el ratón”, a cargo de la promotora de lectura Ana Nava.

La narración de la fábula se transformó en una experiencia de teatro interactiva. Los participantes utilizaron vestuarios improvisados para convertirse en los protagonistas del relato. En esa dinámica también asumieron la recreación de efectos sonoros para darle realismo a la historia.

Páginas abiertas hacia la calma

A través de la lectura en voz alta de este clásico de la literatura universal, adaptado para la infancia, se abrió un espacio de profunda introspección para el cultivo de valores. “Es una fábula que permite ayudar a los niños y niñas a reflexionar acerca de la bondad, la humildad y la ayuda mutua”, explicó Nava.

La jornada, además, contribuye a reforzar los valores de la solidaridad y el acompañamiento entre los pequeños. “Queremos que ellos se den cuenta de que, por muy vulnerable que sea la situación en este momento, todos estamos unidos y estamos aquí, ayudándolos. Las niñas y niños proyectan un cariño y un amor que nos impulsa a seguir adelante”, enfatizó.

El libro y la lectura como herramientas sanadoras

La también educadora resaltó la importancia del libro y la lectura como herramientas indispensables en situaciones de crisis. “Buscamos que los niños y niñas conecten con espacios de calma y reflexión, porque, en momentos tan duros como este, el alimento al espíritu y la contención emocional les hace mucha falta”, aseguró Nava.

De esta manera, el libro y la lectura también funcionan como herramientas terapéuticas ante la emergencia. Los textos literarios se convierten en refugios donde las historias ayudan a procesar las emociones complejas y demuestran que la cultura es vital para reconstruir la paz colectiva.

El Cenal continuará su recorrido por los campamentos transitorios con libros y lecturas compartidas dentro de la “Ruta de la Esperanza”, orientada a crear entornos donde las niñas, niños y jóvenes puedan gestionar sus emociones a través de la cultura, recreación y el deporte.

Texto: Cenal
Fotos: Jessika Selgrad