Venezuela exhibió su potencial literario en la 38.a FILBo

La República Bolivariana de Venezuela destacó en la 38.a Feria Internacional del Libro de Bogotá (FILBo) por cuarto año consecutivo con su potencial literario y una delegación de reconocidos escritores y escritoras liderada por el Ministerio del Poder Popular para la Cultura (MPPC).

Durante este evento, celebrado del 21 de abril al 4 de mayo, el MPPC exhibió más de 200 novedades literarias producidas por editoriales públicas, privadas e independientes.

En el marco de la programación venezolana, el ministro de Cultura, Raúl Cazal, encabezó la delegación nacional participando en diversas presentaciones de libros, entre estos textos publicados por El perro y la rana y Monte Ávila Editores Latinoamericana, editoriales adscritas al MPPC.

El embajador de Venezuela en Colombia, Orlando Maniglia, definió esta feria como “una de las más importantes del mundo” y ratificó el compromiso de los venezolanos y venezolanas con la cultura, la lectura y la promoción de autores.

Conformaron parte de la delegación los escritores Luis Britto García, Portador Patrimonial de la Nación; Benito Yrady, actual presidente del Centro de la Diversidad Cultural; y Mirla Alcibíades, ganadora este año del Premio Nacional de Cultura en Humanidades. También la integraron Rosanna Álvarez, historiadora dedicada al análisis y difusión del pensamiento bolivariano; Aminta Beleño, autora de publicaciones centradas en la igualdad y defensa de género, y Neguel Machado, poeta, decimista, promotor cultural y exponente de la cultura afrovenezolana.

Novelas, cuentos, poesía, ensayos, obras de teatro, así como publicaciones de historia para propiciar la reflexión crítica sobre el proceso de Independencia de Nuestra América, fueron dados a conocer.

Además de la oferta presentada por el MPPC se sumaron por otra parte títulos de la Cámara Venezolana del Libro con editoriales y autores independientes.

La FILBo se desarrolló bajo la temática central “Escucharnos es leernos” e invitó a los asistentes a un encuentro con la literatura desde la reflexión y la calma, consolidándose así un espacio de intercambio cultural donde Venezuela reafirmó el crecimiento de su producción literaria en medio de uno de los eventos editoriales más relevantes del mundo hispanohablante.