Con la 21.ª Filven celebrada en Guanare, el 28 y 29 de enero, inició en el estado Portuguesa un plan de distribución de libros de la colección “25 para el 25” en las comunas de la entidad.
Así lo informó Rubén Uzcátegui, director del Gabinete Estadal de Cultura de Portuguesa, quien indicó que este plan comenzó en la Comuna Socioproductiva Patria Soberana y sus Próceres.
“Quisimos traer una muestra de lo que fue la Filven Portuguesa a la comuna, la primera que empezamos a visitar con la entrega de libros para jóvenes ’25 para el 25”, dijo Uzcátegui.
Los libros “25 para el 25”, con autores del Boom Latinoamericano, son editados por el Fondo de Cultura Económica (FCE) de México para jóvenes de 15 a 30 años.
Son distribuidos en Venezuela por el Ministerio del Poder Popular para la Cultura (MPPC), a través del Centro Nacional del Libro (Cenal) y con la participación de Monte Ávila Editores Latinoamericana y Librerías del Sur, como parte de una iniciativa continental para el fomento de la lectura.
“Tenemos en el estado Portuguesa los ocho primeros títulos de la colección”, expuso el director del Gabinete Estadal de Cultura.
Además, en la sede donde se realizó la 21.ª Filven Portuguesa, en el vicerrectorado de la Unellez, en Guanare, se entregaron libros gratuitos de la colección “25 para el 25” a jóvenes estudiantes de diferentes centros educativos de la entidad que acudieron a la cita literaria.
Recibieron ejemplares alumnos de la Escuela Técnica Industrial Guanare, Escuela Técnica Agropecuaria Óscar Villanueva y de los liceos Álvaro Escalona César, Cuatricentenario, Carlos Emilio Muñoz Oraá, Silenio de Montesinos y César Lizardo.
Uzcátegui destacó la importancia de la cultura y la lectura como pilares fundamentales para la sociedad . “Nuestro mensaje es poder día a día leer un libro”, enfatizó.
Son 200 mil ejemplares de la Colección “25 para el 25” que el MPPC distribuirá en Venezuela durante el transcurso de 2026 en sedes de Librerías del Sur, espacios culturales, centros educativos, circuitos comunales y otros puntos de distribución, entre ellos los capítulos regionales de la Filven.
La 21.ª Filven Portuguesa, celebrada el 28 y 29 de enero en Guanare, fue escenario para la presentación de 35 novedades literarias y la distribución en la entidad de libros de la colección “25 para el 25”, con una masiva participación y entusiasmo por la lectura de los portugueseños y portugueseñas.
Así lo informó Rubén Uzcátegui, director del Gabinete Estadal de Cultura de Portuguesa, quien destacó el éxito del encuentro literario organizado por Ministerio del Poder Popular para la Cultura (MPPC), a través del Centro Nacional del Libro (Cenal) y autoridades regionales, en fomento del libro, la lectura y el pensamiento crítico.
“Estamos los cultores y cultoras de la patria, defendiendo el legado de nuestro gran Hugo Chávez, quien fue el que creó este proyecto que se llama Filven, y que seguimos de pie, levantando la bandera de los venezolanos y las venezolanas”, indicó Uzcátegui.
Sostuvo que la cultura es el eje traversal de la Revolución Bolivariana. “Sin Cultura no hay nada. Así que nuestro mensaje es poder día a día leer un libro”, expuso el director del Gabinete Estadal de Cultura, al tiempo que resaltó el lema de la feria: Leer humaniza.
Algunos de los títulos presentados son “El simulacro de los espejos”, novela del escritor argentino Vicente Battista, ganadora del XXI Premio Rómulo Gallegos (2025); “Maja Mía”, del escritor , periodista y actual ministro de Cultura, Ernesto Villegas Poljak; y “Ambrosías”, del escritor homenajeado nacional Gonzálo Fragui.
Asimismo, “Vientos y mareas de la 7 barca de los sueños”, de Chela Vargas; “Nicolás Maduro. Presente y Futuro”, de Ana Cristina Bracho; “Razones para encontrarnos”, de José Gregorio Palencia; “El imaginario petrolero y otros ensayos”, de Cósimo Mandrillo; e “Inteligencia artificial y estupidez natural”, de José Millones, entre otras novedades editoriales.
Además, se entregaron a estudiantes de diferentes centros educativos y a jóvenes de la Comuna Socioproductiva Patria Soberana y sus Próceres libros de la colección “25 para el 25” con autores del Boom Latinoamericano, editados por el Fondo de Cultura Económica (FCE) de México y que son distribuidos gratuitamente en el país por el MPPC, mediante el Cenal y con la participación de Monte Ávila Editores Latinoamericana y Librerías del Sur.
Siguiendo su ruta regional, la 21 Filven se prepara para llegar próximamente al estado Barinas.
Jóvenes presentes en el encuentro “Por la cultura venezolana” celebrado este domingo 25 de enero en el Parque Generalísimo Francisco de Miranda recibieron libros gratuitos de la Colección “25 para el 25”, en medio de una jornada movida por la unidad patriótica y defensa de la identidad nacional en apoyo al presidente Nicolás Maduro y su esposa, la primera dama Cilia Flores, secuestrados por el gobierno imperialista de los EE. UU.
Se trata de libros de la colección del Fondo de Cultura Económica (FCE) de México con autores del Boom latinoamericano que distribuye gratuitamente en todo el país el Ministerio del Poder Popular para la Cultura (MPPC), a través del Centro Nacional del Libro (Cenal) y con la participación de Monte Ávila Editores Latinoamericana y Librerías del Sur, como una iniciativa editorial continental que busca acercar a la juventud de la región a sus historias y sus luchas.
En el encuentro “Por la cultura venezolana”, a cargo de los ministerios del Poder Popular para el Deporte, la Juventud y la Cultura, bajo el lema “Nuestra cultura es la paz”, se distribuyeron entre jóvenes de 15 a 30 años ejemplares de ocho títulos de la colección, conformada en total por 27 obras.
Son 200 mil ejemplares de la colección que el MPPC distribuirá en Venezuela durante el transcurso de 2026 en sedes de Librerías del Sur, espacios culturales, centros educativos, circuitos comunales y otros puntos de distribución.
Una forma de ser libres
En el marco de la entrega de libros “25 para el 25” en el Parque Generalísimo Francisco de Miranda, el viceministro de Fomento para la Economía Cultural del MPPC y presidente del Centro Nacional del Libro (Cenal), Raúl Cazal, señaló que la lectura es una forma de ser libres y que con esta iniciativa del FCE, en la que se han unido diversas editoriales de la región, se busca “fortalecer nuestro imaginario literario”.
“Por toda esta convicción que nosotros tenemos sobre por qué leer, estamos aquí con los jóvenes apoyando a nuestro presidente Nicolás Maduro, secuestrado junto a su esposa, la Primera Dama Cilia Flores, por el gobierno imperialista de los EE. UU.; él estuvo muy interesado en que los jóvenes leyeran y estuvieran formados, y hoy estamos aquí en el Parque Generalísimo Francisco de Miranda para ofrecerles una nueva forma de ver la vida; esta es una forma de ser libres”.
La jornada estuvo marcada por una diversidad de actividades para niños, niñas, jóvenes y adultos, quienes pudieron disfrutar con el tricolor como protagonista no solo de la entrega de libros sino también de música, canto, bailes y otras manifestaciones artísticas.
La escritora colombiana Laura Restrepo renunció a participar en el Hay Festival 2026 de Cartagena a mediados de diciembre de 2025 por una cuestión de principios. Lo hizo porque invitaron para la recepción principal a María Corina Machado —que no es escritora ni mucho menos una pensadora—, quien había solicitado la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela. Para la autora de Delirio esto es inadmisible, puesto que la soberanía es inviolable. Otros dos escritores también hicieron pública su renuncia a participar por similares motivos, el colombiano Giuseppe Caputo y la dominicana Mikaelah Drullard.
Los organizadores del Hay Festival dijeron que ellos no tomaban partido y que ese era un espacio para el debate. Sin embargo, queda claro que no hay imparcialidad cuando la actividad preparada para Machado se llama “La voz de la esperanza”.
“Dime tú —reflexiona Restrepo en conversación con Juan David Correa— si a uno de los chavistas le hubieran dado en el Hay un espacio para que hablara, a Diosdado Cabello o a algún otro, que se llamara «La voz de la esperanza»”.
Afirmó que no era tan sencillo sentarse a escuchar a Machado “cómo era bueno que el señor Trump invadiera nuestros países”. Para Restrepo esto “no es digno”. Tampoco para quienes creemos en la soberanía y la independencia.
Nada de esto que ha sucedido con el Hay Festival es nuevo. A finales del siglo XX apareció el libro La CIA y la guerra fría cultural, de la periodista e historiadora británica Frances Stonor Saunders, una investigación exhaustiva que revela cómo la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés) realizó acciones encubiertas y de propaganda para promover la cultura y el pensamiento liberal —también conservador— a partir de la Segunda Guerra Mundial.
Financiaron organizaciones culturales, periódicos y revistas —inclusive algunas de izquierda con posiciones críticas a la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS).
Para EEUU no solo las embajadas y consulados son sus territorios en el mundo. También sus empresas y fundaciones establecidas en otras latitudes son consideradas territorio del imperio estadounidense.
La transparencia del origen de los fondos que recibe el Hay Festival son dudosos, ya que no son públicos, sugiriendo que provienen de los boletos y la asistencia a las actividades “culturales” que ofrecen. Una consulta por internet reporta que reciben patrocinio de Ford Foundation, Open Society Foudations (George Soros), entre otros, y de embajadas “aliadas tradicionales”: Reino Unido, EEUU, Alemania y Francia.
No es necesario acusar a nadie de ser agentes del Imperio. A veces ni siquiera tienen que recibir órdenes, ya que estas son tácitas. Quienes dirigen el Hay Festival están en sintonía con toda la propaganda que ha promovido el Imperio estadounidense bajo los slogans de “esperanza”, “libertad” y “democracia”.
También son sus aliados —patrocinadores— los medios de comunicación de Colombia y estos necesitan hacer de una opinión una noticia. En este caso, la de su candidata guerrerista y entreguista de la soberanía. No para llevar la contraria, sino para fortalecer el discurso que es diseccionado desde los medios hegemónicos.
La literatura pasa a un segundo e, incluso, último plano. Algunos escritores que decidieron mantener su participación en el Hay Festival seguramente sopesaron su decisión, puesto que está en juego el mercado editorial en donde tienen que sobrevivir. Las posturas de Restrepo y Drullard las mantienen con dignidad y argumentos que tienen que ver con principios que son inclaudicables. No andan arrodillándose ante el imperio. Sus obras y posiciones políticas son senderos que se bifurcan.
Algunos desconocen la propaganda encubierta o se hacen la vista gorda. También hay quienes le hacen el juego al imperio estadounidense como acólitos disciplinados sin ningún rubor. Las bombas que lanzaron sobre Caracas y la muerte de más de un centenar de personas para secuestrar al Presidente Nicolás Maduro y Cilia Flores son daños colaterales. Mantenerse entonces en el Hay Festival es más que un delirio.
Laura Restrepo, la conocida novelista colombiana, y al menos otros dos escritores se han negado a asistir al Hay Festival para no coincidir allí con María Corina Machado. No han querido, dicho en pocas palabras, compartir con el fascismo.
Ya sabemos que eso de ser apolítico es una falacia, pero en el caso de los escritores declararse neutral es doblemente falso.
Cuentan que alguien le preguntó a Jorge Luis Borges qué pensaba de la literatura comprometida.
—Pues que se case —-dicen que respondió.
Sea cierta o falsa la anécdota, lo cierto es que no se habla mucho en estos días de ese asunto de la literatura y su compromiso social. Lo que en otros tiempos fue una discusión que involucró a escritores de la talla de Charles Dickens, Jean Paul Sartre y Bertolt Brecht, por solo nombrar a tres, se subsume en nuestro tiempo en la apuesta individual de cada escritor, sin que se genere con ello directriz o teoría alguna.
Puede afirmarse, sin embargo, que el compromiso social del escritor sigue siendo una fuerza activa en la literatura, aunque ya no se considere un hecho ineludible en la obra literaria. En esencia, se refleja con ese postulado la convicción de que la palabra escrita puede ser un espacio de resistencia y transformación, al vincular lo artístico con la responsabilidad hacia todo el género humano.
Pero, si todo lo anterior se refiere a la obra escrita, ¿qué sucede con el escritor como ente social?
Ese es otro asunto.
Y aquí entra el tema central de esta nota, la negativa de Laura Restrepo a asistir al Hay Festival, en Cartagena de Indias, en rechazo a la presencia de María Corina Machado.
Con un poco de buena voluntad uno puede creerles a los organizadores del Festival el propósito de ser una especie de terreno neutral para la discusión de ideas y posturas ideológicas.
Con buena voluntad, digo, porque, como respuesta a una consulta, dos sitios diferentes de inteligencia artificial se vieron en riesgo de quemar chips y fusibles para identificar, de entre los casi doscientos invitados a la edición de este año, un grupo de no más de seis participantes quienes, por sus declaraciones y actuaciones públicas, pudieron ser identificados como de izquierda.
Pero dado que quien esto escribe está convencido de que la Inteligencia artificial es bastante ignorante y tiene una manifiesta inclinación a errar y a mentir, vale la pena intentar valorar la neutral postura política de los organizadores del Hay Festival de otro modo.
Según el programa del evento, que ya se puede consultar en internet, la señora Machado, de quien inocentemente se dice que está “liderando el movimiento democrático” en Venezuela,
participará “en forma digital” en una conversación con ese epítome del equilibrio periodístico y hombre sin posiciones tomadas que se llama Moisés Naím. A esa conversación seguirá —copio textualmente— “un debate de 40 minutos sobre la situación actual de Venezuela y en la región y sus posibles escenarios futuros, con la participación de: Luz Mely Reyes, Javier Lafuente y otros periodistas claves conocedores de la realidad del país. El debate será moderado por Moisés Naím.”
Reyes es la directora de Efecto Cocuyo, un informativo digital abiertamente opositor, y Lafuente trabaja en ese ejemplo de periodismo imparcial que es El País de España.
La propia escritora colombiana, cuestionando la supuesta neutralidad del festival, informó que la intervención de la señora Machado se titularía “La voz de la esperanza”.
Y uno se pregunta: ¿debate? ¿Esa cosa que el diccionario dice que es igual a controversia, polémica, discusión y disputa? ¿Con quien debatirá esa gente, que en el mejor de los casos se esforzará por usar diferentes palabras para expresar lo mismo en contra de Venezuela? ¿Quien encarna en ese panel la voz discordante capaz de aportar otra perspectiva?
Francamente, no creo que Laura Restrepo necesitara comprobar hasta dónde es falsa la supuesta neutralidad del Hay Festival para tomar la decisión de no asistir.
Para una escritora cuyo compromiso político se manifiesta con igual fuerza en su obra literaria y su trayectoria personal, era suficiente con sopesar, en su justa dimensión, los recurrentes llamados de la señora Machado a la intervención militar extranjera en su propio país que, dolorosamente, se concretó a escasas dos semanas de su decisión de no asistir a Cartagena.
Jóvenes estudiantes del Liceo Andrés Bello en Caracas recibieron por parte del Centro Nacional del Libro (Cenal) ejemplares de la colección de libros “25 para el 25” del Fondo de Cultura Económica (FCE) de México, con los que pueden acercarse a voces fundamentales de la literatura latinoamericana que dan muestra de las historias y luchas propias de la región.
La jornada formó parte del plan de distribución gratuita de estos textos en el país que lleva a cabo el Ministerio del Poder Popular para la Cultura (MPPC), a través del Cenal, en diferentes centros educativos, espacios culturales, circuitos comunales y sedes de Librerías del Sur.
En el auditorio del complejo educativo se desarrolló la jornada para la promoción de la lectura con una atmósfera dinámica y participativa donde estuvieron presentes el viceministro de Fomento para la Economía Cultural del MPPC y presidente del Centro Nacional del Libro (Cenal), Raúl Cazal; el escritor colombo-venezolano Luis Darío Bernal y la promotora de lectura Francis Jiménez, en compañía del director de Liceo Andrés Bello, Joel Acosta.
Grandes autores
El viceministro Cazal ilustró que los jóvenes pueden encontrarse con grandes autores del Boom de la literatura latinoamericana, como Gabriel García Márquez con su obra Operación Carlota, “que demuestra cómo se puede hacer también de forma narrativa un reportaje”.
Entre los títulos que se distribuyen por el país en una primera etapa se encuentran Juan Gelman, con “Cómo tirar de la muerte” (Poesía, Argentina); Amparo Dávila, con “Música Concreta”; Miguel Ángel Asturias, con “Week-end en Guatemala” (Narrativa, Guatemala); Nona Fernández, con “Space invaders” (Narrativa, Chile); Alaíde Foppa, con “Viento de primavera. Antología poética (1945-1979)” (Poesía, Guatemala); Dante Liano, con “Réquiem por Teresa” y música concreta; Piedad Bonnett, con “Los privilegios del olvido. Antología personal” (Poesía, Colombia).
El viceministro Cazal enfatizó que la lectura es un catalizador para transformar el pensamiento y la percepción del mundo. “Todos estos libros son para que se transforme su forma de pensar; la lectura va a contribuir con todo nuestro pensamiento y la forma de ver la vida; todos leemos, solo que ahora tenemos que ver por qué y para qué leemos”, sostuvo Cazal, quien recordó que tanto el Comandante Hugo Chávez como el presidente Nicolás Maduro han sido grandes promotores de la lectura para la generación de hombres y mujeres libres.
Luis Darío Bernal defendió apasionadamente la lectura e invitó a los jóvenes a incorporarla en sus rutinas destacando que esta “hace seres críticos, universales, tolerantes y libres”.
Bernal cautivó al público con trabalenguas y adivinanzas, y compartió la lectura del texto “La espinaca y el perejil”, con lo que propició un espacio donde los alumnos pudieron hacer preguntas y participar activamente.
Por su parte, Francis Jiménez, promotora de lectura y educadora, resaltó el esfuerzo del Estado venezolano para impulsar la lectura y señaló que ahora los jóvenes deben buscar su propio interés para leer.
Libros 25 para el 25 en toda Venezuela
La distribución gratuita de ejemplares de la colección 25 para el 25 se extiende más allá de Caracas, replicándose en los estados del país con operativos de entrega en sedes de Librerías del Sur, espacios culturales, centros educativos y comunas.
La distribución gratuita de la colección en Venezuela es producto de un convenio suscrito en octubre de 2025 entre el FCE y el MPPC, representado por el Cenal y Monte Ávila Editores Latinoamericana.
Se espera alcanzar la distribución en todo el país de 200 mil ejemplares de libros de la colección, incluyendo entregas en las 34 sedes de Librerías del Sur, los jueves y viernes.
“25 para el 25” está conformada en total por 27 obras de autores del boom de la literatura latinoamericana, considerados voces esenciales: Gabriel García Márquez (Colombia), Juan Gelman (Argentina), Amparo Dávila (México), Miguel Ángel Asturias (Guatemala), Nona Fernández (Chile), Alaíde Foppa (Guatemala), Dante Liano (Guatemala), Piedad Bonnett (Colombia), Luis Britto García (Venezuela), Manuel Rojas (Chile), Raúl Zurita (Chile), Roberto Fernández Retamar (Cuba), Miguel Donoso Pareja (Ecuador), Roque Dalton (El Salvador), Carlos Montemayor (México), Fabrizio Mejía Madrid (México), Adela Fernández (México), Guadalupe Dueñas (México), Sergio Ramírez (Nicaragua), José María Arguedas (Perú), Blanca Varela (Perú), Eduardo Galeano (Uruguay), Mario Benedetti (Uruguay), Osvaldo Bayer (Argentina), Juan Carlos Onetti (Uruguay), Andrés Caicedo (Colombia) y Eduardo Rosenzvaig (Argentina).
Libros de la Colección “25 para el 25” editados por el Fondo de Cultura Económica (FCE) de México para jóvenes de entre 15 y 30 años se distribuyen gratuitamente por toda Venezuela, como una iniciativa editorial con autores del Boom latinoamericano que busca acercar a las nuevas generaciones a la memoria colectiva de sus territorios, sus luchas y sus historias.
La distribución, que comenzó en Caracas como parte de un lanzamiento continental en diciembre pasado, producto de un convenio entre el FCE y el Ministerio del Poder Popular para la Cultura (MPPC), representado por el Centro Nacional del Libro (Cenal) y Monte Ávila Editores Latinoamericana, se efectúa desde el 15 de enero en diversas sedes de Librerías del Sur, los jueves y viernes. También se han programado entregas en espacios culturales, centros educativos y circuitos comunales.
Ya han comenzado a circular libros de la Colección “25 para el 25” en Amazonas, Aragua, Carabobo, Yaracuy y Falcón, de acuerdo con reportes de Librerías del Sur en sus redes sociales.
Los jóvenes han sido cautivados por las temáticas y portadas de los libros, como Josmaría Canio, quien en la sede de Librerías del Sur Elsa Morales, ubicada en la Galería de Arte Nacional de Caracas, eligió el libro Viento de primavera, una antología poética (1945-1979) de Alaíde Foppa que permite ser testigos de las muchas transformaciones de esta autora guatemalteca, quien se interroga sobre la maternidad, el erotismo, la fe, la feminidad, el amor y la naturaleza.
“La portada está muy hermosa y el contenido está muy interesante”, dijo Canio, quien pertenece al proyecto Juventud Creadora de la Misión Cultura.
Moisés, un joven estudiante de Comunicación Social en la Universidad Bolivariana de Venezuela (UBV), se decantó en la sede de Librerías del Sur en esta casa de estudios por Space Invaders, de la autora chilena Nona Fernández, quien en este texto revela la infancia marcada por el régimen opresivo de Pinochet en Chile.
Otros jóvenes han escogido Operación Carlota, Cuba en Angola, del célebre escritor colombiano Gabriel García Márquez, quien narra la mayor y más efectiva operación de solidaridad internacional de la historia sobre la liberación de un país por parte de miles de cubanos frente a mercenarios apoyados por EE. UU.
Otros títulos disponibles de los primeros ocho que se están distribuyendo en una primera etapa son Réquiem por Teresa, de Dante Liano (Guatemala);Los privilegios del olvido, de Piedad Bonnett (Colombia);Weekend en Guatemala, de Miguel Ángel Asturias (Guatemala); Cómo tirar contra la muerte, de Juan Gelman (Argentina) y Música concreta, de Amparo Dávila (México).
En total son 27 títulos los que integran la colección que se distribuirán progresivamente durante 2026, en la que también se incluye como referente de la literatura venezolana al escritor e intelectual Luis Britto García y su obra Habla, Palabra, una antología personal de sus primeros cuentos relacionados con Rajatabla y otros relatos publicados.
Se espera alcanzar la distribución de 200 mil ejemplares de la colección en todo el país con esta iniciativa continental para la promoción de la lectura promovida por el FCE de México, en la que igualmente participan Argentina, Colombia, Chile, Cuba, Ecuador, Guatemala, Honduras, Perú y Uruguay.
El viceministro de Fomento para la Economía Cultural del MPPC y presidente del Centro Nacional del Libro (Cenal), Raúl Cazal, ha indicado que este proceso de distribución de libros gratuitos, además de todas las políticas aplicadas para el fomento de la lectura durante la Revolución Bolivariana junto al Comandante Eterno Hugo Chávez y el presidente Nicolás Maduro, hoy secuestrado por el gobierno imperialista de EE. UU., evidencia el profundo interés del Gobierno Bolivariano, actualmente bajo las riendas de la Presidenta Encargada, Delcy Rodríguez, por la formación de hombres y mujeres libres.
Con motivo de celebrarse este 13 de enero el Día del Artista Nacional, la Unidad Educativa José Ignacio Cabrujas, adscrita al Ministerio del Poder Popular para la Cultura (MPPC), fue escenario para un acto con niñas, niños y jóvenes en el que diversas manifestaciones artísticas, incluyendo la literatura, sirvieron como vehículos para transmitir al mundo que Venezuela es una nación de paz que clama por el regreso de su presidente Nicolás Maduro y su esposa, la primera dama Cilia Flores, secuestrados por el gobierno imperialista de EE. UU.
La actividad estuvo encabezada por el ministro del Poder Popular para la Cultura, Ernesto Villegas, en compañía de los viceministros de Artes de la Imagen y Espacio, Mary Pemjean; de Fomento para la Economía Cultural, Raúl Cazal, y de Cultura Audiovisual, Sergio Arria, entre otras autoridades de la cultura y miembros del Movimiento Viva Venezuela, mi Patria Querida, como el cantante y músico Francisco Pacheco, la también intérprete de música venezolana Luisana Pérez, Javier Marín, Miguel Villalba y Felipe García.
Además de celebrarse el Día del Artista Nacional con música, cantos, bailes, teatro y pintura, la literatura estuvo presente como forma de arte para la expresión de ideas, y, en este caso, para la generación del pensamiento libre y el acercamiento de las nuevas generaciones a la memoria colectiva de sus territorios, sus luchas y sus historias.
En ese sentido, el MPPC, a través del Centro Nacional del Libro (Cenal), entregó ejemplares de la Colección “25 para el 25” editada por el Fondo de Cultura Económica (FCE) de México a jóvenes estudiantes de educación media general de la Unidad Educativa José Ignacio Cabrujas.
La distribución gratuita de la Colección “25 para el 25” en Venezuela, producto de un convenio suscrito en octubre de 2025 entre el FCE y el MPPC, representado por el Cenal y Monte Ávila Editores Latinoamericana, inició el pasado 17 de diciembre en Caracas de la mano con el presidente Nicolás Maduro Moros, como parte de un lanzamiento editorial continental en conjunto con Argentina, Colombia, Chile, Cuba, Ecuador, Guatemala, Honduras, Perú y Uruguay.
El viceministro de Cultura y presidente del Cenal, Raúl Cazal, expresó que se trata de una literatura que permitirá a los jóvenes incursionar en todo un mundo que los hará mucho más libres, “y esa libertad estuvo siempre muy pendiente en nuestro presidente Nicolás Maduro, hoy secuestrado por un imperio, el más vil de todos lo imperios, y no por ello él deja de pensar en la literatura y los libros”.
Autores del boom de la literatura latinoamericana
El viceministro Cazal explicó que la colección “25 para el 25” del FCE incluye extraordinarios autores y autoras latinoamericanos de gran envergadura y abarca la memoria de lo que se ha escrito en América Latina.
Entre los autores que la conforman está el escritor e intelectual venezolano Luis Britto García con su libro Habla, Palabra, una antología personal de sus primeros cuentos que tienen que ver con Rajatabla y otros relatos publicados, informó Cazal. También están el escritor colombiano Gabriel García Márquez y el argentino Juan Gelman, por ejemplo.
“Son materiales que le van a servir a ustedes para poder entender nuestro imaginario latinoamericano que es muy importante tener en cuenta”, señaló Cazal a los jóvenes. “Hay autores y autoras extraordinarios que les van a recordar muchas cosas, incluso de su infancia, de su niñez, y les van a permitir también a que sean ustedes unos futuros artistas en la literatura. Bienvenidos al libro, a las letras y a la lectura”.
Entre los ejemplares que se distribuyeron durante esta entrega se encuentran Gabriel García Márquez, con “Operación Carlota. Cuba en Angola” (Crónica, Colombia); Juan Gelman, con “Cómo tirar de la muerte” (Poesía, Argentina); Amparo Dávila, con “Música Concreta”; Miguel Ángel Asturias, con “Week-end en Guatemala” (Narrativa, Guatemala); Nona Fernández, con “Space invaders” (Narrativa, Chile); Alaíde Foppa, con “Viento de primavera. Antología poética (1945-1979)” (Poesía, Guatemala); Dante Liano, con “Réquiem por Teresa”; Piedad Bonnett, con “Los privilegios del olvido. Antología personal” (Poesía, Colombia).
La directora de la Unidad Educativa José Ignacio Cabrujas, Aminta Rosales, agradeció el gesto de las autoridades de Cultura por fomentar la lectura en los jóvenes e indicó que de manera inmediata estos libros pasarán a integrar actividades de enseñanza en materia de Castellano y Literatura.
“25 para el 25” está conformada en total por 27 obras de autores del boom de la literatura latinoamericana, considerados voces esenciales: Gabriel García Márquez (Colombia), Juan Gelman (Argentina), Amparo Dávila (México), Miguel Ángel Asturias (Guatemala), Nona Fernández (Chile), Alaíde Foppa (Guatemala), Dante Liano (Guatemala), Piedad Bonnett (Colombia), Luis Britto García (Venezuela), Manuel Rojas (Chile), Raúl Zurita (Chile), Roberto Fernández Retamar (Cuba), Miguel Donoso Pareja (Ecuador), Roque Dalton (El Salvador), Carlos Montemayor (México), Fabrizio Mejía Madrid (México), Adela Fernández (México), Guadalupe Dueñas (México), Sergio Ramírez (Nicaragua), José María Arguedas (Perú), Blanca Varela (Perú), Eduardo Galeano (Uruguay), Mario Benedetti (Uruguay), Osvaldo Bayer (Argentina), Juan Carlos Onetti (Uruguay), Andrés Caicedo (Colombia) y Eduardo Rosenzvaig (Argentina).
Más de 200 mil ejemplares de libros de esta colección serán distribuidos en las 36 sucursales de la red de Librerías del Sur en todo el territorio nacional, así como en universidades, liceos, bibliotecas y circuitos comunales.
Como un acto de conciencia política y compromiso patrio para enfrentar la injerencia extranjera y exigir la devolución del presidente Nicolás Maduro y la primera dama Cilia Flores, secuestrados por el gobierno imperialista de EE. UU., se activaron grupos de lectura en las 22 salas de Autogobierno Popular y Comunal del municipio Cristóbal Rojas del estado Miranda.
Miembros de los consejos comunales y la comunidad organizada se sumaron a estos círculos de lectura para analizar y debatir dos obras fundamentales que contextualizan la realidad geopolítica actual: La Doctrina Monroe contra América Latina y el Caribe (1823-2023) y La Batalla de Ayacucho, editados por Monte Ávila Editores Latinoamericana y El Perro y la Rana para la Comisión Presidencial para la Conmemoración del Bicentenario, respectivamente.
El primero reúne quince ensayos compilados por investigador cubano Carlos Oliva Campos que recorren doscientos años de invasiones, injerencias y agresiones de Estados Unidos hacia las naciones del sur de sus fronteras, luego de sus procesos de independencia.
El segundo título, que integra la Colección Bicentenario de Ayacucho, nos recuerda con una recopilación de cuadros realizada por Manuel Landaeta Rosales, como ofrenda al primer centenario del Gran Mariscal de Ayacucho, Antonio José de Sucre (1795), la batalla que decidió la independencia del Bajo y Alto Perú, y que selló la libertad de Suramérica, librada el 9 de diciembre de 1824.
La lectura y análisis de estos textos, promovida por la alcaldía del municipio Cristóbal Rojas y el Centro Nacional del Libro (Cenal), ente adscrito al Ministerio del Poder Popular para la Cultura (MPPC), permitió a los asistentes profundizar en la historia de resistencia del continente y denunciar ante el mundo el secuestro del Presidente de la República, Nicolás Maduro Moros, y la primera dama, Cilia Flores, hoy prisioneros de guerra, así como reafirmar la defensa de la soberanía nacional y el derecho a un futuro de paz.
Las redes sociales están inundadas de mensajes sin orden ni pertinencia aparente, puesto que de alguna manera el algoritmo los organiza de acuerdo a gustos y tendencias. Aparecen mezclados los personales con los políticos y comerciales, que luego pasan a ser personales. La información está manoseada por la opinión. Sin embargo, el asunto es el destino de los mensajes que cuentan las vidas de esas personas.
Viaje en torno de mi cráneo (2007) es el más célebre de los libros del escritor húngaro Frigyes Karinthy. Aunque ha publicado novelas y cuentos, esta crónica se puede leer como una novela porque detalla un momento de su vida y de quienes lo rodearon una vez que encontraron un tumor en su cabeza en 1934. El libro lo dedica “por encima de todos los mitos y leyendas […] a la ciencia auténtica y noble, que jamás ha sido tan intolerante con la superstición como la superstición ha sido con ella”.
El prologuista de la edición argentina, Juan Forn, detalla dos años después de publicado el libro, Karinthy cayó “muerto de golpe mientras se ataba los cordones de sus zapatos, a pocos meses de que Hitler invadiera Polonia y empezara la Segunda Guerra Mundial”.
Esta segunda versión en castellano tiene por título Viaje alrededor de mi cráneo (Tusquets, 2017), de la que podríamos hacer largas disertaciones en contraste con la española, pero eso se lo dejamos a los lingüistas. El libro apareció originalmente en 1937, en Hungría. De la lectura se desprende que los textos fueron publicados en la prensa porque, a excepción de un capítulo, todos guardan la misma extensión. Fue la forma de retribuir a los lectores preocupados que habían aportado para financiar su operación.
Karinthy consideraba que todo lo que escribía de alguna manera formaba parte de su vida. Entre sus páginas se puede constatar que una frase que se cree es de “El Padrino”, en Budapest parece que era una expresión corriente: “No acepto un no por respuesta”.
En su crónica aporta consejos para la escritura: “Un escritor progresista y potente debe emplear palabras enérgicas, no es época para complacerse en morbosidades, a la manera de los cándidos y blandos impresionistas de antes de 1914. El arte no es un estado relativamente enfermizo: al contrario, es más bien una salud especial y superior”.
Le preocupa la verdad, pero la realidad se impone, aunque sea difícil comprenderla. La historia está determinada por cómo se escribe, así sea sobre su propia vida: “Antes de que el escritor acostumbrado a inventar distorsione la realidad en nombre de la composición y de la política de los efectos, creyendo en su orgullo ciego que hay situaciones en las que se debe dar preferencia al interés artístico por encima de la pura verdad, debo decir que la realidad como género literario no necesita, ni en la exposición ni en la composición, de las correcciones del artista, por la sencilla razón de que ella misma va componiendo y agrupando los hechos a su manera”.
Leyó con fruición estudios científicos que luego tuvieron que ver con los síntomas que padecía y por ello estaba consciente de su destino. Es una historia que, a la luz de los acontecimientos recientes en nuestra Patria, nos permite afirmar que estuvimos más conscientes desde que Hugo Chávez fue derrocado en 2002. La barbarie se ha desatado por las riquezas minerales, naturales, pero sobre todo por el “excremento del diablo”, el petróleo.
El Presidente Nicolás Maduro conocía su destino personal y el de Venezuela. Una vez secuestrado y en “las entrañas del monstruo”, como dijera José Martí, aparece ante el mundo con coraje y dignidad.
Nicolás o “Nico”, como lo llama cariñosamente el pueblo, hizo énfasis en los misiles del imperio que habían caído antes del 3 de enero, deformando realidades, imponiendo fake news que las redes sociales difundieron junto con los medios de comunicación hegemónicos. La guerra es total, como hace 200 años, dos mil, siempre. El imperio deshumaniza a quien luego masacra. Nada ha cambiado.
Viaje en torno a mi cráneo es sobre la vida de un hombre. Pero este artículo está unido al pueblo que desde cualquier rincón de Venezuela y el mundo pide la liberación de Nicolás Maduro y Cilia Flores.