Este jueves 3 de octubre se inauguró en la Base de Paz “Gran Tiuna” de Maracay, estado Aragua, el 1er Encuentro Nacional de Narradores Orales, Cuenteros Populares y Cacheros de Venezuela, en honor a Caimán de Sanare, considerado en el país el “cuentacuentos mayor”.
El evento, que se desarrollará hasta este domingo 6, reúne a más de 90 participantes de toda Venezuela y busca exaltar la cultura oral del país que también forma parte de la identidad de los pueblos.
Se trata de un encuentro que cuenta con el apoyo del Ministerio del Poder Popular para la Cultura (Mppc) a cargo del ministro Ernesto Villegas Poljak, mediante el Gabinete Estadal de Cultura en Aragua, y la Gobernación de esta entidad que lidera la gobernadora Karina Carpio, a través de la Secretaría de Cultura, además de otros entes, como el Movimiento Futuro y las Alcaldías de Sucre y Girardot.
En representación del Mppc, el acto de inauguración contó con la presencia del viceministro de Fomento para la Economía Cultural y presidente del Centro Nacional del Libro (Cenal), Raúl Cazal, quien explicó que “esta iniciativa tiene un gran valor, porque es el rescate de las historias de nuestros pueblos originarios, afrodescendientes y de toda nuestra conformación como República”.
Agregó el viceministro Cazal que “todo está enlazado con la narración oral, que procede muchas veces de lo escrito, pero que tiene un valor fundamental en esa puesta en escena que le generan los cuentacuentos y narradores orales “.
Indicó que como parte del encuentro se llevan a cabo talleres y discusiones que tendrán resultados concretos en función de generar un movimiento que sea nacional.
“La idea es que se realice también en otras regiones y hacer que los cuentacuentos formen parte de esta nueva forma de hacer literatura oral”, refirió.
Subrayó que ya existe un apartado en la Gran Misión Viva Venezuela mi Patria Querida para el registro de narradores orales, como parte de la dinámica del Ministerio del Poder Popular para la Cultura en apoyo a narradores orales y cuentacuentos y la generación de políticas en beneficio de este sector que integra la cultura.
Este sabado 28 de septiembre, el Centro Nacional del Libro (Cenal) entregó certificados a 71 docentes de Castellano de Educación Media General y Técnica que cursaron a través de la Escuela Taller de Narración Venezolana (Estanave) el seminario “Tras las huellas de Teresa de la Parra”.
El seminario es una iniciativa promovida por el Cenal, institución adscrita al Ministerio del Poder Popular para la Cultura, para crear junto a pedagogos en centros educativos los semilleros de nuevas escritoras bajo la inspiración de la autora de las novelas Ifigenia y Memorias de Mamá Blanca.
En ese sentido, la idea es brindar a docentes de Castellano estrategias que les permitan guiar a las jóvenes estudiantes en el proceso de producción literaria.
La entrega de certificados se efectuó en la Galería de Arte Nacional, a propósito de desarrollarse en este espacio la 15.ª Feria del Libro de Caracas, una fiesta literaria organizada por la Alcaldía del Municipio Libertador a través de Fundarte.
La actividad contó con la participación del ministro del Poder Popular para la Cultura, Ernesto Villegas; el viceministro de Fomento para la Economía Cultural y presidente del Cenal, Raúl Cazal, y la presidenta de Fundarte, Jeycelith Jiménez.
En búsqueda de las nuevas Teresa de la Parra
El seminario “Tras las huellas de Teresa de la Parra” se realizó del 4 de marzo al 16 de agosto de 2024 y se facilitó con clases virtuales a través del canal de Estanave en Youtube.
De acuerdo con el presidente del Cenal, Raúl Cazal, se inscribieron en el seminario 324 profesores de Castellano de Educación Media General y Técnica de diversos lugares del territorio nacional, de los cuales fueron seleccionados 260 participantes. Finalmente culminaron con éxito el seminario 71 docentes.
El ministro Villegas destacó la importancia de esta propuesta de formación para buscar a las Teresa de la Parra del mañana.
“Son ustedes protagonistas de un discurso nativo muy importante. A Teresa de la Parra hay que reivindicarla, traerla al presente, no marginarla, no dejar que sufra lo que el patriarcado y el machismo le hace sufrir a la mujer creadora, pero también tenemos que ir al encuentro de las Teresa de la Parra de hoy, del mañana. Por eso estas iniciativas son sumamente importantes Yo diría que estratégicas”, refirió.
El ministro también subrayó que “es acertado contar con iniciativas como la Feria del Libro de Caracas, que nos permite encontrarnos alrededor de la lectura, así como la Escuela Taller de Narrativa Venezolana (Estanave), llevada adelante por el Centro Nacional del Libro y toda la plataforma del libro del Ministerio del Poder Popular para la Cultura. Estas iniciativas encuentran un puente entre lo individual y lo colectivo, haciendo de la lectura y de la creación literaria un hecho nacional, no meramente individual”.
Docentes multiplicadores
Por su parte, el viceministro Cazal felicitó a los docentes de Educación Media General y Técnica que participaron en el seminario y explicó que ahora podrán compartir con sus alumnos las herramientas de escritura y lectura adquiridas, para que estos estudiantes participen a su vez en un concurso de literatura que se abrirá para conocer nuevos talentos en narrativa.
“Esto es digamos que una cadena que nos permite a nosotros construir un semillero de literatura”, sostuvo el viceministro de Cultura y presidente del Cenal.
La escritora Maribel Prieto, una de las facilitadoras del seminario, aseguró que “fue una experiencia maravillosa la que tuvimos en el seminario Tras las huellas de Teresa de la Parra (…) Profesores y narradores contemporáneos compartieron sus experiencias y metodologías en la promoción de la lectura y la escritura. La interacción entre maestros y participantes enriqueció el ejercicio lector y creativo, convirtiendo el seminario en una experiencia maravillosa y significativa, que también celebra el bicentenario de la autora Teresa de la Parra”.
El seminario se caracterizó por su vocación interdisciplinaria, integrando géneros literarios y perspectivas de diversas artes, como la pintura, fotografía, artes escénicas, cine, historia y sociología.
Con un emotivo encuentro en la Galería de Arte Nacional (GAN), en el marco de la 15.ª Feria del Libro de Caracas, se llevó a cabo este sábado 28 de septiembre la entrega del XII Premio Nacional del Libro que otorga el Ministerio del Poder Popular (Mppc), a través del Centro Nacional del Libro (Cenal), para reconocer el trabajo editorial ejemplar en Venezuela.
La entrega del premio en diferentes categorías contó con la participación del ministro del Poder Popular para la Cultura, Ernesto Villegas, en compañía del viceministro para el Fomento de la Economía Cultural y presidente del Cenal, Raúl Cazal; la alcaldesa del municipio Libertador de Caracas, Carmen Teresa Meléndez, y la presidenta de Fundarte, Jeycelith Jiménez.
El ministro Villegas resaltó la importancia de la Feria del Libro de Caracas como un evento cultural significativo que une a la comunidad a través de la lectura y lo relevante que es el Premio Nacional del Libro, que en esta edición reconoce las publicaciones producidas e impresas en Venezuela durante los años 2021 y 2022, así como las iniciativas para la promoción del libro y la lectura realizadas en el país.
“Qué bella se ve la Galería de Arte Nacional, repleta de ustedes. Un aplauso para todos, que son los protagonistas de esta 15.ª Feria del Libro de Caracas. Felicitaciones a la alcaldesa Carmen Meléndez y a todo el equipo que ha hecho posible esta hermosa feria”, manifestó.
“Quiero felicitar a todas las galardonadas y los galardonados. Uno de los signos vitales de un país son estas dinámicas culturales. Un país inerte y cancelado no podría protagonizar un acontecimiento de esta naturaleza”, destacó Villegas.
“Además, ustedes son protagonistas de un hecho gregario colectivo que desmitifica el carácter individual de la lectura. Ciertamente, la lectura es un acto individual; es la manera ideal de abstraernos del mundo para volar hacia otros mundos en soledad. Pero, una vez que eso ha ocurrido y lo tenemos dentro, entre pecho y espalda, existe la necesidad de compartirlo”, comentó.
Premiados
Las categorías galardonadas son Mejor libro; Colección o serie; Ilustración; Formato innovador; Libro arte; Libro artesanal; Libro para personas con diversidad funcional; Libro electrónico o digital; Libro infantil-juvenil; Diseño de portada; Afiche; Sitio que promociona el Libro y la Lectura; y Producción en medios audiovisuales.
En la categoría Mejor Libro obtuvo el galardón Actas, cédulas y partidas. Apuntes para el estudio del Registro Civil en Venezuela, publicado por Ediciones de la Presidencia del Consejo Nacional Electoral. Recibió el galardón Nidia Patricia Chaparro Rueda, directora general de Cultura del CNE.
En la categoría Libro Electrónico o Digital fue premiado Diario de una muñeca, del Fondo Editorial Carmen Delia Bencomo – IBIME. Recibió Ennio Tucci, director del Fondo Editorial Carmen Delia Bencomo.
Los vestidos mágicos de Almendra Brillas, por la Fundación Editorial El perro y la rana, ganó la categoría Libro Infantil-Juvenil. Recibió Elis Labrador, director del Fondo Editorial El perro y la rana.
En el renglón Libro para Personas con Diversidad Funcional se alzó con el galardón El oso de anteojos, del Fondo Editorial Carmen Delia Bencomo – IBIME. Igualmente recibió Ennio Tucci como director del Fondo Editorial Carmen Delia Bencomo.
Como Libro Artesanal ganó En tres puntos, de la Fundación para el Desarrollo de la Cultura del Estado Mérida (Fundecem), representada en este evento también por Ennio Tucci.
El texto Miga y Da Capo, cantantes de jazz, por Editorial Cantora – Libros que Suenan, obtuvo el premio como Mejor libro arte. La recepción del premio estuvo a cargo de Florencia Grillet, directora de la Editorial Cantora – Libros que Suenan.
Miga y Da Capo, cantantes de jazz también se llevó la estatuilla en la categoría Formato Innovador.
En Diseño de Portada el premio fue para El pez de los sueños, de Monte Ávila Editores. Recibió Gladys Ortega, coordinadora de esta editorial.
En Ilustración el galardón lo obtuvo Waika, la respondona, de la Fundación Editorial El perro y la rana. Elis Labrador, director Ejecutivo de la editorial recibió el reconocimiento.
En la categoría Afiche se entregó el premio a El modelo electoral venezolano: democrático, confiable, inclusivo y soberano, de Ediciones de la Presidencia del Consejo Nacional Electoral, representada en este evento por Nidia Patricia Chaparro Rueda, directora general de Cultura del CNE.
En Colección o Serie se premió la Colección Insurgencias Históricas y Afroepistemologías Cimarronas de la Fundación Editorial El perro y la rana.
El Premio Nacional del Libro también reconoce las propuestas para la promoción del libro y la lectura. En esta mención, Monte Ávila ganó en la categoría Sitio que Promociona el Libro y la Lectura, mientras que en Producción en Medios Audiovisuales el galardón fue para la Fundación por la Lectura Mariana Flores Melo, representada en esta oportunidad por su asesor literario Peniel José Piñero Chirinos.
El XII Premio Nacional del Libro fue convocado por el Mppc, a través del Cenal, entre agosto de 2023 y marzo de 2024. El jurado estuvo conformado por los escritores Beatriz Aiffil, Ignacio Barreto y Héctor González, quienes dieron a conocer el veredicto en agosto pasado.
El ministro Ernesto Villegas agregó a propósito de la Feria del Libro de Caracas, que albergó la entrega del Premio Nacional del Libro, que “este acontecimiento no solo celebra el encuentro de culturas, sino también de generaciones, en la construcción de una Venezuela diversa, fuerte e indestructible. La noción de Venezuela se mantendrá en el tiempo si las nuevas generaciones se nutren de sus raíces y están orgullosas de su identidad. Esta feria, alcaldesa, es una contribución de Caracas a la permanencia y vigencia del proyecto nacional cultural que representa la República Bolivariana de Venezuela”.
Dentro de la programación de la 15.ª Feria del Libro de Caracas, Monte Ávila Editores presentó junto a su autor, el arquitecto y profesor Carlos Pou Ruan, el libro “Villanueva y Caracas en la modernidad petrolera venezolana 1930-1970”, actividad que contó además con la participación del arquitecto Abner Colmenares y el viceministro de Fomento para la Economía Cultural y presidente del Centro Nacional del Libro, Raúl Cazal.
El libro de Carlos Pou Ruan es un aporte académico a los estudios de arquitectura y urbanismo en el país y ganó el concurso de Autores Inéditos en la mención Ensayo de Monte Ávila.
Abner Colmenares, amigo del autor y con quien también ha compartido la docencia, aseguró que “la calidad del libro está fuera de duda”.
“Se han hecho muchas publicaciones sobre la obra de Villanueva, pero aquellas que ven esa visión global, integral, desde un lugar de enunciación que es la cultura, que es lo venezolano, que es el país, hay pocas”, agregó.
Carlos Pou Ruan señaló sobre su obra:”La importancia que yo diría que tiene este libro es que no solamente identifica los grandes hitos como arquitectónicos sobre los cuales transitó Villanueva, sino también el mundo de contradicciones en el cual un venezolano como Villanueva se movió en aquellos años, entre 1930, cuando él llega a Caracas de París”.
El autor recordó que Villanueva nació y se formó en Europa, pero desarrolló todas sus capacidades profesionales en Venezuela y comienza a partir de los años 30 un proceso de transformación personal muy semejante al proceso de transformación que sufrió la ciudad de Caracas.
viceministro de Fomento para la Economía Cultural y presidente del Cenal, Raúl Cazal, quien también es escritor y editor, destacó que la obra ganó el concurso de Autores Inéditos de Monte Ávila y “lo importante es que estos concursos de literatura y ensayo promueven la diversidad en el pensamiento. No se limitan a un solo género, sino que abarcan una variedad de enfoques y disciplinas”.
En ese sentido, el viceministro Cazal manifestó que “es bienvenido cualquier ensayo que trate sobre literatura, arquitectura, fotografía, gastronomía y todo lo que esté relacionado con nuestra identidad y lo positivo de lo venezolano. Me alegra mucho que Carlos haya ganado, ya que su triunfo refleja la riqueza de nuestro pensamiento”.
En la 15.ª Feria del Libro de Caracas se presentaron del escritor Tarek William Saab los libros Discursos al pie del hemiciclo. Parte II y Hoguera de una adolescencia intemporal, segunda edición, ambos editados por Monte Ávila, y Saab, de Alberto Jiménez Ure, editado por Vadell Hermanos.
Saab asistió a la Feria del Libro de Caracas para compartir estas publicaciones y estuvo acompañado por el viceministro de Fomento para la Economía Cultural y presidente del Centro Nacional del Libro (Cenal), Raúl Cazal, y la directora de Vadell Hermanos, Valentina Vadell.
En esta oportunidad, Saab, también conocido como el poeta de la Revolución, desglosó parte de su trayectoria literaria, desde encuentros con maestros, entrevistas y premios obtenidos.
Explicó que la producción literaria, el pensamiento y el conocimiento tienen un valor inmaterial y con mucha más trascendencia que los mejores vehículos u otras propiedades, es allí donde recae la importancia de los libros y la literatura.
Saab recordó que fue perseguido por militar en la izquierda en las épocas de las grandes masacres y como también fueron perseguidos aquellos que acompañaron al comandante Hugo Chávez en un poder legítimamente constituido, cuando el golpe de Estado de abril del 2002.
En ese sentido, el escritor explicó que actualmente la persecución es global a través de sanciones o amenazas de otros jefes de Estado, lo que evidencia la doble moral de la comunidad internacional, por lo que los discursos reunidos en su nueva publicación, bajo el sello de Monte Ávila, “tienen mucho que ver con eso”, dijo.
Por su parte, el viceministro de Cultura Raúl Cazal leyó el prólogo de “Discursos al pie del hemiciclo. Parte II” y reveló que Monte Ávila Editores y Hermanos Vadell preparan en colaboración una nueva publicación de poemas inéditos de Saab.
Valentina Vadell resaltó la faceta poética de Tarek William Saab, “un autor con más de 13 libros publicados que merece ser conocido más allá de su rol político”.
Raúl Cazal también adelantó que se reeditará de Saab “Los ríos de la ira”, una obra emblemática que cumple 40 años desde su primera publicación por La Espada Rota. Este libro, que ha sido un pilar en la literatura nacional, tendrá una cuarta edición.
En la 15.ª Feria del Libro de Caracas se llevó a cabo un conversatorio sobre los 50 años de la Fundación Biblioteca Ayacucho reuniendo conocimientos de nuestra cultura con obras del pensamiento latinoamericano.
Este espacio contó con la participación del presidente de esa institución, Luis Alberto Crespo, acompañado por Ernesto Villegas, ministro del Poder Popular para la Cultura; Raúl Cazal, viceministro de Fomento para la Economía Cultural y presidente del Centro Nacional del Libro (Cenal); la escritora e investigadora venezolana Mirla Alcibíades y el académico cubano Jorge Fornet.
Crespo resaltó la importancia de la labor de Biblioteca Ayacucho en la difusión del pensamiento y la literatura latinoamericana desde 1974, trabajando incansablemente para dejar una huella significativa en la cultura de la región, con la influencia de figuras clave como José Ramón Medina y Ángel Rama.
Enfrentar desafíos desde lo cultural
A propósito de este conversatorio por los 50 años de Biblioteca Ayacucho, el ministro Ernesto Villegas y el viceministro y presidente del Cenal, Raúl Cazal, abordaron las nuevas formas de hegemonía en América Latina y la necesidad de enfrentar desde lo cultural los desafíos que plantea la actual situación política del continente.
El ministro Villegas se refirió a la irrupción del fascismo e indicó que frente a ese fenómeno es necesario hacer la contracara desde el ámbito de la cultura: “Este es el debate que para la humanidad significa la existencia o la inexistencia. Se propone la implementación de bombas nucleares tácticas en los conflictos armados. Los debates que tiene la humanidad son existenciales, ¿dónde está el pensamiento latinoamericano al respecto? Ese es el desafío de instituciones como esta, separar la paja del grano”, expuso el titular de Cultura.
Por su parte, el viceministro Raúl Cazal destacó como un hito el 50 aniversario de la Biblioteca Ayacucho y su importancia como un renacimiento cultural.
“La vida cumple un ciclo, y la Biblioteca Ayacucho está atravesando uno de sus momentos más significativos”, afirmó.
Dirigida por el poeta Luis Alberto Crespo, la editorial se propone incorporar nuevas voces y formas de expresión, buscando no solo atender a un público académico, sino también hacer llegar el conocimiento a la gente en general.
“La Biblioteca Ayacucho debe ir más allá; su esencia está en la revolución del pensamiento. Sin esa revolución, no habríamos llegado hasta aquí”, subrayó Cazal.
Compromiso con la memoria histórica
La escritora Mirla Alcibíades resaltó la significativa contribución de Biblioteca Ayacucho al ámbito intelectual de América Latina.
A través de anécdotas personales sobre el escritor uruguayo Ángel Rama, cofundador de la editorial, Alcibíades subrayó el impacto duradero de su visión en la promoción de la literatura y el pensamiento crítico en la región.
Ángel Rama, defensor de la identidad cultural latinoamericana, imaginó la editorial como “una biblioteca cerrada y cifrada”. Esta metáfora, evocada por el académico Jorge Fornet, sugiere un espacio resguardado que preserva el legado civilizador de América Latina.
Rama creía que la literatura debía ser un vehículo para la reflexión y el análisis de la realidad social, política y cultural de la región.
El catálogo de Biblioteca Ayacucho incluye clásicos de la literatura, así como estudios críticos que han enriquecido el panorama intelectual del continente.
La labor de la editorial no solo ha sido la publicación de textos, sino también la creación de un espacio de diálogo y reflexión en torno a la cultura latinoamericana.
El escritor Luis Lira Ochoa presentó su primera novela titulada Pluma Negra, publicada por la Editorial Fundación Koeyú Latinoamericano, durante la 15.ª Feria del Libro de Caracas, que tiene lugar en la Galería de Arte Nacional.
Ochoa estuvo acompañado por el viceministro de Fomento para la Economía Cultural y presidente del Centro Nacional del Libro (Cenal), Raúl Cazal, y el profesor de Letras y productor editorial Carlos Ortiz.
El autor, quien es médico psiquiatra, explicó que en Pluma Negra aborda las complejidades de la subjetividad humana a través del estereotipo de la masculinidad hegemónica rural.
La novela revela el sufrimiento y la violencia inherentes a este rol, así como las barreras psicosociales que dificultan el encuentro con la feminidad.
Inicialmente concebido como un tercer poemario tras La isla que fuiste y Trazos límbicos, el enfoque de Pluma Negra cambió durante una reunión familiar, comentó Luis Lira Ochoa.
Las preguntas de los jóvenes sobre las experiencias de sus abuelos evocaron recuerdos ancestrales que ahora se entrelazan en su narrativa.
El viceministro Raúl Cazal agregó que Pluma Negra es una memoria que a veces está dormida, ya que todos han vivido algo similar.
“Se cuentan los sueños como si fueran experiencias vividas. Esa riqueza en el lenguaje, en los sueños y memorias, es lo que hace que esta obra sea realmente vital. Por ello, se da la bienvenida a Luis en este género llamado narrativa”, dijo Cazal.
Resaltó que cuando finalmente leyó el libro, le sorprendió desde el inicio. Las frases iniciales marcaban la narrativa y ofrecían un impulso desde el principio. A veces, podían confundir, pero eran solo esas primeras líneas las que daban una pista.
Cazal, también escritor y editor, confesó que mientras leía el manuscrito se preguntaba cómo era posible que en el siglo XXI se regresara a cuestiones tan profundas, y al terminar de leer, se dio cuenta de que tocaba un tema de una época, un momento y unas acciones que todos llevamos en el imaginario, aunque a veces no las veamos en las acciones.
“Todos tenemos una opinión sobre lo que se vive en ciertos países, especialmente aquellos con petróleo, pero contar eso a través de acciones y personajes es otra cosa. Ahí radica la fuerza de este libro, que nos coloca en un lugar, en lector, y eso se refleja en su manera de escribir”, sostuvo Cazal.
Carlos Ortiz agregó que en Pluma Negra, aunque tal vez no parezca a simple vista, hay bastante de lo que se encuentra en los libros de poesía.
“Creo que es importante reconocer esto, y no solo vale la pena leer este libro, sino también explorar los poemarios”.
“Cuando leí Pluma Negra, me di cuenta de la potencia narrativa que hay en la isla que se describe. Se concreta y se desarrolla de una manera tan viva, atravesando situaciones muy dinámicas e indirectas, y en algunos casos, incluso emocionantes. Me encontré con la capacidad de darle forma a un personaje y, al mismo tiempo, conectar a esos personajes con la tierra”, destacó Ortiz.
Adicionó que “en el relato hay mucho más peso, también es interesante cómo ese pueblo está tan arraigado en su entorno. La tierra tiene una fuerza especial, especialmente el agua del río, que pone a todos en peligro”.
Ortiz puso atención sobre los recursos simbólicos que están presentes, como el choque entre agua y tierra, “que sabemos que tiene mucha simbología.”
“Esto me hace reflexionar sobre la primera sentencia del libro: el narrador dice que el protagonista vio un gallo y supo que con él ganaría todas las peleas. Ahí se presentan confrontaciones que lo llevan a cuestionarse cómo vivir o cómo salir de la circunstancia en la que se encuentra”, indicó Ortiz.
En la 15.ª Feria del Libro de Caracas, que realiza la Alcaldía del Municipio Libertador a través de la Fundación para la Cultura y las Artes (Fundarte), el Centro Nacional del Libro (Cenal) participó en la presentación del Movimiento iberoamericano para el fomento del libro, la lectura y la escritura impulsado por CAF -Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe-.
El panel estuvo conformado por la presidenta de Fundarte, Jeycelith Jiménez; la secretaria general de CAF, Alejandra Claros Borda, y el viceministro de Fomento para la Economía Cultural y presidente del Cenal, Raúl Cazal, en representación del Ministerio del Poder Popular para la Cultura.
El viceministro Cazal conversó con el público presente sobre las políticas promovidas por el MPPC a través del Cenal para fomentar la escritura, la producción editorial y la lectura en Venezuela.
Destacó en especial las iniciativas dirigidas a incentivar la formación de mujeres narradoras y la adaptación de la oferta literaria a los intereses de los jóvenes, aspectos que consideró cruciales para revitalizar el panorama literario en el país.
“Recientemente hemos llevado a cabo diversas iniciativas, incluyendo talleres y seminarios enfocados en la literatura infantil y en la participación de mujeres en la escritura para dar visibilidad a las voces femeninas en la literatura venezolana”, apuntó.
Por ejemplo, mencionó el seminario-taller Narradoras venezolanas abierto este año, que contó con la participación como facilitadoras de las escritoras Laura Antillano -Premio Nacional de Literatura-, Sol Linares, Esmeralda Torres, Mirla Alcibíades y Wafi Salih, y que fue posible mediante la Escuela Taller de Narración de Venezuela (Estanave).
Asimismo, recordó como parte de los planes para estimular la producción literaria en Venezuela el desarrollo de las bienales nacionales de literatura con concursos en diferentes géneros literarios, dirigidos a escritores venezolanos y extranjeros residenciados en el país, cuyos ganadores son publicados como parte de la premiación.
Además, el Cenal, subrayó el viceministro Cazal, alienta la publicación del libro en todos los formatos, entre ellos el libro digital, para que las obras literarias lleguen al público y a todos los rincones.
Monte Ávila Editores presentó en la 15.ª Feria del Libro de Caracas “Historia del señor Cody”, la más reciente novela de Benito Yrady, escritor, investigador, gerente cultural y docente venezolano homenajeado en esta fiesta literaria instalada en la Galería de Arte Nacional.
La actividad estuvo a cargo del viceministro de Fomento para la Economía Cultural y presidente del Centro Nacional del Libro (Cenal), Raúl Cazal, quien compartió impresiones acerca del proceso de producción de la obra, junto al escritor y catedrático de Lengua y Literatura zuliano Cósimo Mandrillo.
El viceministro Cazal destacó que Benito Yrady entiende que en la escritura hay un poder creador que va más allá de transcribir los hechos y reveló que en Historia del señor Cody se nota cómo el autor tiene conocimiento de todas las partes del país, y lo poco que no conocemos cada quién de nuestro propio terruño.
En la novela, que cuenta con 208 páginas, Yrady aborda la historia de Venezuela sin nombrarla en una narración que permite distinguir los límites de cuánto hay de ficción y realidad en todo el relato, transversalizada por el imaginario del petróleo.
Yrady, nacido en El Tigre, estado Anzoátegui, y quien apareció en la escena literaria con su libro de cuentos Zona de tolerancia (1978), que tangencialmente toca el petróleo, ha manifestado que su ciudad de origen fue su fuente de inspiración para escribir toda su obra que tiene que ver con el preciado recurso energético.
En la novela aparecen unos personajes foráneos que hablan de sus tierras -en donde intervienen James Joyce, Ernest Hemingway, Walt Withman, entre otros- y de un “país del petróleo”.
“Todos estos autores que él (Yrady) condensa en su obra los coloca, a comer juntos, a reunirlos, es ahí donde dices eso parte de la ficción, gente que son de diferentes tiempos, de diferentes estéticas literarias, pero están juntos; esto evidencia la cantidad de autores tan diversos que tiene en su vida literaria”, explicó Cazal.
Por su parte, Cósimo Mandrillo comentó durante su intervención que “Historia del señor Cody” es una novela muy rica con un increíble caudal de conocimientos que se deja leer; además, destacó el manejo de tantos personajes, tantos elementos, tantos espacios geográficos, que la convierten en una novela que todo escritor le gustaría escribir.
Mencionó el salto que Yrady da en referencia a sus otros libros, más testimoniales y crónicas, a una novela imaginativa y trabajada, porque no es solo reunir a importantes autores, sino entretejerlos en una historia.
“Es un juego interesante, bien hecho, este viaje termina en Venezuela, que no se nombra directamente, sino como el país del petróleo. Se alude a Venezuela con mucha curiosidad, se evidencia la mitología, las riquezas, y poco a poco se acerca al país”, detalló Mandrillo, quien reveló que entre los elementos principales de esta novela hay dos personajes que en principio eran entrañables y que luego resultan ser representantes de petroleras transnacionales.
“Aquí vemos algo de esa violencia de la novela del petróleo, donde se trata la la implantación de la industria petrolera por parte de las transnacionales, el tipo de relación que establecieron con los venezolanos, el tipo de tratamiento al trabajador nacional”, indicó.
El perro y la rana presentó en la 15.ª Feria del Libro de Caracas la colección Insurgencias históricas y afroepistemologías cimarronas, un conjunto de obras que buscan reivindicar las luchas históricas y el pensamiento afrodescendiente.
La colección se presentó en el evento literario, instalado en la Galería de Arte Nacional (GAN), con la participación del viceministro de Fomento para la Economía Cultural y presidente del Centro Nacional del Libro (Cenal) y de El perro y la rana, Raúl Cazal; acompañado por el director Ejecutivo de esta editorial, Elis Labrador, y la escritora, investigadora de la cultura afrovenezolana y diputada de la Asamblea Nacional Casimira Monasterios.
Durante la actividad, el viceministro Cazal destacó la importancia de esta colección en la reconstrucción de una memoria histórica que ha sido invisibilizada durante siglos.
Subrayó el compromiso de El perro y la rana, adscrita al Ministerio del Poder Popular para la Cultura, con la difusión de textos en los movimientos afrodescendientes y su influencia en la construcción de nuestra identidad.
Por su parte, Monasterios, quien es oriunda de Curiepe, localidad fundada por negros cimarrones, destacó cómo estas obras no solo rescatan la historia desde una perspectiva afrodescendiente, sino que también proponen nuevas maneras de entender la realidad a través de lo que denominó afroepistemologías cimarronas.
Elis Labrador resaltó que Insurgencias históricas y afroepistemologías cimarronas ofrece una perspectiva crítica y profunda sobre la resistencia y la cultura de los pueblos afrodescendientes.
La colección incluye País mantuano. Ensayos de filosofía del cimarronaje en clave de historia insurgente, de Lilia Ana Márquez Ugueto; África y afrodescendientes en las Américas y el Caribe, de Jesús “Chucho” García; también de este autor está Cimarronaje, afroepistemología y soberanía intelectual.
Asimismo la integran los títulos Cumbre, cumbe, cumbo, de Flor Alba Cabrera; La partería afro, de Dionys Cecilia Rivas Armas e Ismenia de Lourdes Mercerón; Barlovento de donde viene el viento, con textos de Luis Perdomo, Ibelice Nieves, Sixto Hernández, Elsy Chávez, Aidé Duarte, Ana Salazar y otros, compilados por Jesús “Chucho” García y Luis Perdomo.
Igualmente forma parte de la colección Afrodescendientes festejando entre dioses y espíritus, con textos de Bety Mendoza, César Escalona, Karina Estraño, Gladys Quiroga, Gladys Olbemejías y otros, compilados por Diógenes Díaz.
Estos títulos y muchos más pueden hallarse en el estand de Librerías del Sur.