Crónica de un continente asediado

Luis Angulo Ruiz ha reunido, en Encrucijadas del sur, un conjunto de historias en las que asume el riesgo de reconstruir eventos por todos conocidos. Sus historias trasmiten, además, un mensaje de compromiso explícito y sin medias tintas. Siendo así, puede que el rol de quien lee consista, sobretodo, en evaluar si la construcción estética logra sobreponerse a esa manifiesta voluntad de compromiso del narrador.

Se trata de un recorrido por algunos países de América del sur, como puede adivinarse por el título, y por sucesos recientes, como las protestas en Chile posteriores a la dictadura de Pinochet o el golpe de estado contra Evo Morales en Bolivia.

El autor exhibe un profundo conocimiento del entorno cultural en el que suceden los hechos, suficiente para trasmitir una imagen clara de la sociedad y de la constitución anímica, cultural e incluso histórica de sus personajes.

Se entiende que el narrador toma partido y no oculta sus ideales. En el relato “Retorno de Dios”, por ejemplo, leemos el diálogo entre dos conciencias que perciben la realidad de manera distinta; no por casualidad, la visión de la mujer indígena se representa de manera mucho más empática si se compara con la visión de la mujer blanca, de la comba, como se identifica a los de su clase, a quien la voz que narra presenta con evidente desapego.

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Con frecuencia, estos cuentos se mueven en el borde sutil que separa la crónica de la ficción. La anécdota suele exponer hechos históricos reconocibles, como ya se dijo, que bien podrían ser contados desde el particular abordaje del periodismo. Esa posibilidad se evade gracias a una estrategia narrativa, cultivada por Luis Angulo con extraordinario talento, que comunica cada parte de la anécdota a través de las percepciones sensibles del personaje que narra. Sentimientos y pensamientos son descritos por un observador imbricado, anímica y dolorosamente, en los sucesos. De igual modo, la violencia política se describe mediante actos de los sentidos .

Ocurre también con los abundantes pasajes descriptivos en los cuales se evade el recurso de mirar como si una cámara recorriese el paisaje. En Encrucijadas del sur, un narrador moroso percibe sensiblemente el espacio físico, así como vive en íntimo creencias, mitologías, rasgos de familia y demás tópicos. Se aporta por esta vía una riqueza documental desplegada en paralelo a la historia en sí y sin efecto visible en la calidad estética del texto.

El manejo de los sensorial implica, como era de esperar, el regocijo de describir las más entrañables percepciones de los personajes. Una muestra de esta maestría del narrador, y sin lugar a dudas uno de los pasajes mejor logrados de todo el libro, puede leerse en el cuento “Tres en tren”. El mundo es allí una proyección de la capacidad intuitiva de un personaje ciego: “Imagina a la mujer compañera involuntaria de su viaje. Definitivamente cree que es una mujer joven, de no más de treinta y cinco años. Lo dice su voz, su perfume, su calor. Sabe que especula, pero de eso se trata, de seguir su intuición. La imagina con un rostro ligeramente moreno, y cabello de color alterado por un tinte entre trigo y canela, más bien largo y recogido en cola. Un rostro que lucha entre la forma redonda y la ovalada, de dilatada frente, ojos grandes y pardos como el de las árabes.”

La esencial ambigüedad de estos textos entre la ficción, la crónica, lo histórico o lo periodístico imposibilita que puedan leerse desde una postura neutral. Si es cierto que la ficción exige la complicidad del lector, para que incluso lo fantástico se perciba como natural y aceptable, en Encrucijadas del sur, la realidad histórica se impone con una fuerza que impide al lector distanciarse del acontecimiento narrado para fungir de mero espectador. No hay aquí posibilidad alguna de suspender el descreimiento, como lo quería Coleridge.

Los eventos reales se expresan en un lenguaje literario maduro y eficiente, pero ese lenguaje no borra en ningún momento la cercanía de los hechos y su impacto sobre el colectivo social involucrado en la historia. De ese modo, Luis Angulo Ruiz ha producido un magnífico ejemplo de literatura comprometida capaz, en simultáneo, de avanzar en la definición de estrategias narrativas que sorprenden por su originalidad.

Impulsan la lectura como herramienta de justicia y paz

La Fiscalía General de la República comenzó el programa “El Ministerio Público lee contigo”, con acompañamiento del Centro Nacional del Libro (Cenal) del Ministerio del Poder Popular para la Cultura, para fomentar la lectura en niñas, niños y jóvenes, orientada al fortalecimiento de valores éticos y la difusión de los derechos y deberes ciudadanos.

La iniciativa se desarrollará bajo la conducción de la Biblioteca Central del Ministerio Público “Victor Valera Mora” y sus 15 núcleos en el ámbito nacional, para garantizar su alcance en todo el territorio venezolano.

El lanzamiento se realizó desde la sede principal del Ministerio Público, este miércoles 18 de febrero, y contó con la participación del fiscal general de la República, Tarek Wiliam Saab, y el viceministro de Fomento para la Economía Cultural del Ministerio del Poder Popular para la Cultura (MPPC) y presidente del Cenal, Raúl Cazal.

De acuerdo con el fiscal general de la República, Tarek Wiliam Saab, la visión de esta campaña apunta a consolidar una generación de ciudadanos libres que utilicen la palabra y la cultura como un escudo robusto contra la violencia y el delito.

“A través de las actividades bibliotecarias y formativas se fomentará una cultura vinculante a valores morales, éticos, espirituales, incluso vinculados a lo que implica los derechos humanos y la justicia”, destacó el fiscal Saab.

Expresó que este programa, junto a otras que promueve el Ministerio Público, se concibe bajo un enfoque centrado en una nueva cultura y sólido marco educativo para trascender las medidas punitivas.

“Nosotros creemos mucho en la prevención, y qué mejor que educar, promover valores éticos, morales, espirituales”, aseguró.

Por su parte, el viceministro de Cultura y presidente del Cenal, Raúl Cazal, resaltó el carácter inédito de la colaboración entre el Ministerio Público y el Cenal relacionado con las políticas sobre lectura del ente rector de la Plataforma del Libro y la Lectura del MPPC.

El presidente del Cenal subrayó que este programa del Ministerio Público “permitirá desarrollar innovadoras formas de leer, y eso es lo que nosotros estamos buscando, la innovación, la creación, la imaginación que las niñas, niños y jóvenes tienen sobre la lectura”.

En ese contexto, la campaña toma en cuenta la importancia de la lectura en diversas etapas del crecimiento en niñas, niños y jóvenes, para promover en los más pequeños la empatía y la convivencia en todos los entornos sociales, y en los adolescentes procurar el desarrollo de capacidades para el análisis y la resolución de conflictos con conciencia.

Durante el lanzamiento se encontraron estudiantes de segundo y tercer grado de la Unidad Educativa Simón Planas Suárez, quienes recibieron libros de las colecciones infantiles publicadas por El perro y la rana y Monte Ávila Editores Latinoamericana, editoriales adscritas al MPPC.

Con esta campaña el Ministerio Público, en coordinación con el Cenal, promueve que “un niño o joven que lee construye un país en paz”.

Celebran Día de la Juventud en Filven Barinas con entrega de libros “25 para el 25”

A propósito de la celebración del Día de la Juventud en Venezuela, este 12 de febrero, jóvenes de Barinas recibieron libros de la colección “25 para el 25” en el marco de la 21.ª Filven instalada en la Casa de la Cultura Napoleón Sebastián Arteaga.

La actividad estuvo encabezada por el viceministro de Fomento para la Economía Cultural del Ministerio del Poder Popular para la Cultura (MPPC); el director del Gabinete Estadal de Cultura, Raúl Ruiz, y la escritora homenajeada en esta edición regional de la Filven, Yarisma Unda, quienes compartieron con los jóvenes y los invitaron a continuar su formación con la lectura.

El viceministro Raúl Cazal instó a los jóvenes a fortalecer el hábito de leer y descubrir en los libros diversas perspectivas sobre el mundo.

Manifestó que aunque la lectura es un acto personal se debe fortalecer la lectura colectiva. “Reúnanse para leer y discutir sobre el libro. Lo mejor de tener esa discusión es poder socializar el libro”, aconsejó a los jóvenes.

Por su parte, la escritora homenajeada, Yarisma Unda, autora del libro “El chavismo como cultura política”, reflexionó sobre la importancia de continuar promoviendo la lectura y a su vez los invitó a escribir sus propias obras literarias.

En ese sentido, recordó el logro de Venezuela con la Revolución Bolivariana y el esfuerzo del comandante Hugo Chávez por convertir a los venezolanos en lectores.

“Hemos sido una experiencia única… convertir al pueblo de Venezuela en un pueblo lector”, refirió.

Algunos de los títulos distribuidos en esta jornada: Operación Carlota (Cuba en Angola), de Gabriel García Márquez (Colombia); Cómo tirar de la muerte, de Juan Gelman (Argentina); Música Concreta, de Amparo Dávila (México); Réquiem por Teresa, de Dante Liano (Guatemala); y “Los privilegios del olvido. Antología personal”, de Piedad Bonnett (Colombia).

Leer para nuevas ideas

Emilia Márquez, una joven barinesa de 21 años, calificó de creativa esta iniciativa para promover la lectura. A su vez mencionó que los libros fortalecen el pensamiento crítico y ayudan a desarrollar nuevas ideas.

“Yo comencé con la lectura a los 19 y me parece positiva esta iniciativa por la manera como están abordando universidades y colegios para fomentar en los jóvenes la lectura”, destacó.

La colección “25 para el 25” es una iniciativa del Fondo de Cultura Económica (FCE) de México para acercar a jóvenes de 15 a 30 años a libros de grandes escritores del Boom Latinoamericano.

Aparte de Venezuela, países como Argentina, Colombia, Guatemala, Uruguay, Chile, Ecuador, Cuba, Honduras y Perú participan en esta propuesta del FCE de México.

Son más de 200 mil ejemplares de libros de la colección “25 para el 25” que el MPPC distribuirá gratuitamente en Venezuela durante el transcurso de 2026 en sedes de Librerías del Sur, espacios culturales, centros educativos, circuitos comunales y ediciones de la Filven, que recorre el país bajo el lema “Leer humaniza”.

El pensamiento crítico y la amenaza a la humanidad

No es ciencia ficción lo que se vive, como si fuera una distopía, después que el 3 de enero el gobierno de EE. UU. atacó militarme a Venezuela infringiendo las leyes internacionales, asesinó a más de un centenar de personas y secuestró al presidente Nicolás Maduro y a la primera dama Cilia Flores, pero es lo que más se asemeja. La amenaza del imperio estadounidense, hoy dirigido por Donald Trump, representa no solo para el país, sino para toda la humanidad.

Así lo destacó el viceministro de Fomento para la Economía Cultural del Ministerio del Poder Popular para la Cultura (MPPC), Raúl Cazal, durante la conferencia “Lecturas de un secuestro” que ofreció en la Casa Nacional de las Letras Andrés Bello, en el marco de un ciclo de encuentros que organiza esta institución para analizar sobre el acontecer nacional después de la agresión contra Venezuela el 3 de enero.

“No solamente estamos amenazados nosotros por el imperio más poderoso y letal de la historia de la humanidad, sino que está amenazado el mundo entero”, sostuvo Cazal, acompañado por el presidente de la Casa Nacional de las Letras Andrés Bello, William Osuna, y el coordinador de Asuntos Especiales de esta institución, Andrés Aguilar.

Durante su intervención, el viceministro de Cultura indicó que todas las instituciones que creían estar sólidas y las no tan sólidas, como la Organización de Naciones Unidas (ONU), perdieron su razón de ser.

“Nosotros vemos desde aquí lo que nos sucede a nosotros, pero en Estados Unidos están sucediendo cuestiones muy atroces que no pasan por los medios de comunicación”, explicó.

“En diferentes ciudades se están manifestando todos los días contra el gobierno tiránico instaurado por Donald Trump”, dijo Cazal.

Hizo énfasis en el estudio y difusión de las intervenciones de EE. UU. en América Latina porque estas han sido constantes en estos doscientos años y señaló las más recientes, como el de Guatemala, para derrocar al presidente Jacobo Árbenz; en República Dominicana, para defenestrar el presidente Juan Bosch, y en Granada, donde asesinaron al líder revolucionario Maurice Bishop.

Sin embargo, resaltó que la Revolución Bolivariana se mantiene firme con el liderazgo de la presidenta encargada Delcy Rodríguez Gómez.

“Venezuela tiene fortalezas derivadas de las enseñanzas de Hugo Chávez y Nicolás Maduro porque nuestra presidenta encargada ha defendido a nuestro pueblo y su soberanía”, expuso el viceministro Cazal.

Libros para hombres y mujeres libres

Por otra parte, el viceministro de Cultura del MPPC y también presidente del Centro Nacional del Libro (Cenal), destacó que como Gobierno Bolivariano el presidente Maduro dejó clara las bases políticas que la presidenta encargada Delcy Rodríguez mantiene y consolida como es el fomento del libro, la lectura y el pensamiento crítico para la formación de hombres y mujeres libres.

Mencionó la entrega por todo el país de libros de la colección “25 para el 25”, producto de un convenio con el Fondo de Cultura Económica (FCE), de México, y la realización de la ruta regional de la 21.ª Filven, que prosiguió en enero de este año con la celebración de esta fiesta literaria en Portuguesa y que avanza este miércoles 11 de febrero con la inauguración de la Filven en Barinas, bajo el lema Leer humaniza.

“Realizamos entregas de libros a jóvenes, de la colección 25 para el 25, que impulsó el Gobierno de México con el FCE y en la que participa por Venezuela la editorial Monte Ávila Editores Latinoamericana con la obra Hablapalabra del escritor e intelectual venezolano Luis Britto García”, informó el viceministro Cazal.

También explicó que uno de los propósitos desde la cultura en materia de lectura es incitar a los jóvenes con la lectura a discernir entre la ficción y la falsa ficción (fake news), y esto especialmente ante la guerra cognitiva y de desinformación que hay en las redes sociales.

“Queremos que tengan claridad en estas sombras que se les pueden generar; queremos que los muchachos y muchachas entiendan que tenemos un imaginario venezolano y latinoamericano que forma parte de nuestra soberanía cultural”, refirió.

Estas acciones para fomentar la lectura, así como otras en el campo de la cultura, están vinculadas al programa para la Convivencia Democrática y la Paz del Gobierno nacional, recordó el viceministro Cazal, lo que permite avanzar en el desarrollo del país en medio de un clima de paz y bienestar para todos los venezolanos.

“Estamos en paz y en pie, seguimos trabajando y creando”, afirmó el viceministro Cazal.

Libros del Boom Latinoamericano despiertan curiosidad en estudiantes del liceo Fermín Toro

La curiosidad de jóvenes por conocer nuevas historias a través de la literatura se apreció en estudiantes de bachillerato del liceo Fermín Toro, en Caracas, quienes recibieron libros de la colección “25 para el 25” con autores del Boom Latinoamericano, distribuida por todo el país.

La entrega de textos de la colección en esta unidad educativa se realizó este lunes 9 de febrero y forma parte de la iniciativa para fomentar la lectura en Venezuela promovida por el Ministerio del Poder Popular para la Cultura (MPPC), a través del Centro Nacional del Libro (Cenal), actualmente vinculada al Programa para la Convivencia Democrática y la Paz del Gobierno nacional.

Durante el acto, el viceministro de Fomento para la Economía Cultural del MPPC y presidente del Cenal, Raúl Cazal, destacó el importante significado de esta entrega de libros gratuitos en un liceo que lleva el nombre de quien es reconocido por escribir la que se considera la primera novela de Venezuela: Los mártires (1842).

El viceministro Cazal invitó a los jóvenes a descubrir nuevas historias en los libros y a intercambiar incluso textos bajo la idea de que los libros deben estar en constante movimiento. “Pueden intercambiar los libros por otros, eso se llama sociabilizar. La idea es que los libros no se queden quietos, y que ustedes tampoco, que siempre estén en movimiento”, sugirió a los jóvenes.

El poema “Sueños” del libro “Los privilegios del olvido” de la poeta, novelista, dramaturga y crítica literaria colombiana Piedad Bonnett, que forma parte de la colección “25 para el 25”, fue recitado por la gerente de Estrategias del Cenal, Yris Villamizar, y la promotora de lectura Martha González, a cargo de una dinámica para cultivar el hábito de leer. Los jóvenes crearon y compartieron textos propios a partir del poema de Bonnett.

La colección surge como iniciativa del FCE de México para promover la lectura en jóvenes latinoamericanos de 15 a 30 años. La distribución en Venezuela está a cargo del MPPC, a través del Cenal y cuenta con el apoyo de Monte Ávila Editores Latinoamericana y Librerías del Sur.

Entre los títulos de la colección “25 para el 25” que se distribuyen en centros educativos, espacios culturales, comunidades y sedes de Librerías del Sur se encuentran Operación Carlota (Cuba en Angola), de Gabriel García Márquez (Colombia); “Cómo tirar de la muerte”, de Juan Gelman (Argentina); “Música Concreta”, de Amparo Dávila (México); “Week-end en Guatemala”, de Miguel Ángel Asturias (Guatemala); “Space invaders”, de Nona Fernández (Chile); “Viento de primavera. Antología poética (1945-1979)”, de Alaíde Foppa (Guatemala); “Réquiem por Teresa”, de Dante Liano (Guatemala); y “Los privilegios del olvido. Antología personal”, de Piedad Bonnett (Colombia).

La batalla en una distopía

La literatura en lengua portuguesa es un misterio por la ínfima difusión y traducción de las ediciones de sus autores. Pareciera que es suficiente con la lectura de los que saltaron a ser clásicos, pero si pensamos en un país como Brasil —que es un subcontinente por su extensión territorial en América—, el desconocimiento es un sin sentido.

En ese panorama, una autora de novelas breves, con una prosa “directa” y sin romanticismos, según la crítica, se ha colado en la literatura brasileña. Se trata de Ana Paula Maia y su más reciente libro es Búfalos salvajes (2024), pero debido a la dificultad de conseguirlo traducido al español, recurrimos a la novela anterior, De cada quinientos un alma (2021).

La pandemia generada por el Covid19 es el tema de la novela sin retratar lo que aconteció en realidad, porque al final de cuentas es literatura. El relato plantea que el virus está en el aire —como se creía con las pestes en el feudalismo— y a través de él se transmite. Pero es más que estar en el aire. Está en la atmósfera, pero ¿qué es lo que está en la atmósfera?

Tres personajes dan la batalla contra o con la muerte. Recolectores de animales muertos en las vías terrestres se convierten en unos investigadores cuando se consiguen con cuerpos humanos que van a ser desaparecidos en un pueblo que ya no existe, lo que sustenta la tesis de que la narrativa latinoamericana no requiere de detectives para ser parte de la literatura negra (Piglia, Battista).

De cada quinientos un alma no es una novela negra, tampoco de aventuras. Tiene el toque de la crónica y de la ciencia ficción, sin que nada de esto mezclado genere nuevas definiciones literarias.

El pasado es un detonante en la narración de Maia y la novela está concebida por actos, en donde cada personaje tiene su tiempo para narrar por qué está en la historia.

Maia plantea que todo está planificado pero nadie se percata. Es invisible para una buena parte de la humanidad. Todo está en la atmósfera o en los planos, en el pasado que está registrado y en el presente que desaparece.

El tema religioso no puede estar a un lado. Desde el título que proviene de una frase de San Juan de la Cruz, hasta las consideraciones iniciales en donde sostiene que “Quien no se soporta a sí mismo entenderá que el infierno no son los otros ni está en las profundidades de los abismos”, para dejar en las palabras del Evangelio según Lucas, capítulo veintiuno, el destino de la humanidad: “Habrá grandes terremotos, epidemias y hambre en varios lugares, cosas espantosas y también grandes señales del cielo”.

Las sagradas escrituras y las no tan sagradas se convierten en vox populi para que la guerra y la muerte se instaure. “Cada hombre cumple su función: los que cuidan de los muertos, los que cuidan de los vivos y los que se dedican a cuestiones bélicas”. La batalla es parte de la historia literaria brasileña, si se toma por referente Los sertones, de Euclides Da Cunha, y La guerra del fin del mundo, del peruano Mario Vargas Llosa.

Ana Paula Maia también trabaja la batalla. Sus dimensiones son menos épicas, pero encomiables en la medida que quiere salvar una parte de la humanidad o tan solo a una población en medio de una distopía.

Lo real es el pasado y el presente es la confusión de lo que no se entiende y se busca en citas bíblicas alguna explicación de la mano de uno de los protagonista, un incrédulo exsacerdote que le recuerda que al tomar una vía u otra de acuerdo a las indicaciones de las rutas, no van en la dirección que habían escogido, ya que el “cartel cambió porque la ruta cambió porque toda la región cambió”.

El aire no desaparece, sin embargo los poblados van desapareciendo con sus habitantes, planificadamente. Todo está escrito en los planos en la medida que se lean de la forma que indique que en el futuro ya no hay existencia alguna. Los propósitos no están explicados, como muchas cosas en la vida.

“En el principio había oscuridad. Tal vez en el final también haya solamente eso”. Ana Paula Maia ha marcado en la literatura lo que, por ejemplo, el emperador de turno ha decidido en este mundo distópico.

Qué bonita desgracia

El cuerpo inerte de un jaguar sobre una lona puede que sea una bella alegoría del fin del mundo, una bonita desgracia.

Desde las primeras páginas, sin que el lector se dé por enterado, y de un modo casi indoloro, Ana Paula Maia deja sentado el carácter apocalíptico de su novela De cada quinientos un alma con ese contundente oximorón: “Qué bonita desgracia.”

¿A quién se le ocurre escribir en estos días una novela con un singular tufillo de cosa antigua, de creencias ancladas en el pasado, indicios del transitar de la humanidad hacia un mundo más racional y sensato?

La pregunta se responde sola: basta una mirada a nuestro tiempo para comprobar la inexistencia de ese mundo racional y sensato. Esa constatación le habrá dado a Ana Paula Maia asidero suficiente para escribir esta novela.

Vivimos en un tiempo en el que lo apocalíptico es cosa cotidiana. La amenaza nuclear, la imparable decadencia del capitalismo, la disgregación social que trae aparejada y la reciente pandemia hacen que la premonición del fin del mundo se convierta en una posibilidad real y además inmediata.

Con respecto a este asunto, Brasil parece ser un inagotable criadero de teorías apocalípticas. El tema tiene allí antecedentes remotos. De hecho, De cada quinientos un alma debe ser leída en una línea de continuidad que se remonta, al menos, hasta la poderosa obra de Euclides Da Cunha, Los sertones, retomada más tarde por Vargas Llosa para escribir La guerra del fin del mundo.

En ambas obras, se reconstruye la figura de Antonio Conselheiro, lider popular cuya lucha reivindicativa adquiere una religiosidad que se reviste de todos los rudimentos del pensamiento apocalíptico. El mundo se divide entre el bien absoluto, que él y los suyos representan, y el mal encarnado en el otro; un otro que no por casualidad incluye al estamento político. El enfrentamiento entre el bien y el mal debe conducir, sin falta, a un cataclismo que marcará el fin del tiempo.

Otro antecedente que resulta de gran utilidad a la hora de entender la propuesta de Ana Paula Maia es el documental Apocalipsis en los trópicos, de la directora Petra Acosta, que aborda la masiva penetración de las iglesias evangélicas en Brasil y el rol que juegan en la balanza política, por medio de la difusión de mensajes milenaristas y de catástrofes a la vuelta de la esquina.

De cada quinientos un alma aporta, como recurso original, la ruptura del dualismo entre el bien y el mal que caracteriza a las teorías apocalípticas. La novelista ha obviado el polo del bien para internarse en la desesperanza absoluta. De hecho, una non sancta trinidad lidera los acontecimientos, que en este relato se orientan, sin ambigüedad, al cataclismo final.

Maia ha elegido para este rol a un sicario que abre la novela cometiendo un asesinato; un ex cura sin méritos aparentes en su historial de pecador; y un recolector de animales muertos con un código moral que no escatima la violencia.

Todos estos personajes migran de una novela a otra de la autora. Tal vez pretenda comunicar, de ese modo, que la decadencia universal encarna en seres que son, a la par, entrañables y distantes, con evidentes rasgos de deshumanización.

Sin embargo, la autora brasileña no deja todo a merced de las fuerzas fatídicas. Un elemento que singulariza este relato es la repetida alusión al poder político, representado en esos soldados que hacen desaparecer o asesinan a los tocados por la peste.

Una ambigüedad que nunca descarta las causas mágico religiosas, pero que, a un tiempo, mantiene la presencia de un poder terrenal que alterna entre ser causa o simple ejecutor de los designios de una no identificada voluntad superior.

O quizás las supuestas causas mágico religiosas no son sino otra manera de nombrar la barbarie contemporánea. Esa que avanza con inaudita velocidad hacia una versión actualizada del fascismo; que apuesta por una sociedad dirigida por tecnócratas; sin pudor alguno por la discriminación y la asignación de roles de servidumbre para las grandes mayorías.

¿Exageración? Es probable, pero cuántas coincidencias entre los migrantes perseguidos de hoy y esos infectados de Ana Paula Maia confinados y marcados con pulseras. Al fin y al cabo, se trata de “un inminente apocalipsis que si no es consumado por la ira de los cielos, inevitablemente será consumado por la ira de los hombres”.

Libros para jóvenes contribuyen a la convivencia democrática y la paz

Como una iniciativa para fomentar la lectura vinculada al Programa para la Convivencia Democrática y la Paz que impulsa el Gobierno nacional se entregaron este sábado 7 de febrero libros de la colección “25 para el 25” en la plaza de la Juventud, en Caracas.

La actividad estuvo a cargo del Ministerio del Poder Popular para la Cultura (MPPC) y se realizó en alianza con la Gran Misión Venezuela Joven.

El Programa para la Convivencia Democrática y la Paz, cuya coordinación general fue delegada por la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, al ministro de Cultura, Ernesto Villegas, busca consolidar la estabilidad nacional, el diálogo político y la armonía social, luego del ataque militar contra el país ejecutado por el gobierno imperialista de los EE. UU., que derivó en el secuestro del presidente Nicolás Maduro y la primera dama, Cilia Flores.

La entrega de libros en la plaza de la Juventud contó con la participación del viceministro de Fomento para la Economía Cultural del MPPC y presidente del Centro Nacional del Libro (Cenal), Raúl Cazal, quien destacó que la distribución de ejemplares de la colección “25 para el 25” se efectúa en el marco del Programa para la Convivencia Democrática y la Paz y, además, se hace en solidaridad con el presidente Nicolás Maduro y la primera dama, Cilia Flores, principales promotores de la lectura en el país.

“Esto va unido en solidaridad hacia dos personas que son tan comprometidas con la lectura, dos personas que son parte de esta Misión Venezuela Joven y también del ’25 para el 25′, porque Nicolás Maduro fue quien lo impulsó desde el primer momento, en compañía del Gobierno mexicano, para que nosotros tengamos libros para nuestros jóvenes”, expuso el viceministro Cazal.

Subrayó la importancia de fomentar el hábito de la lectura en la juventud como alternativa a la guerra cognitiva y de desinformación en las plataformas digitales. “Los libros son para que nuestra juventud se aparte por un momento de esos elementos digitales que transpiran odio. Con estos libros, con nuestra literatura latinoamericana, lo que se transpira es mucha luz, imaginación, amor, felicidad y placer por la lectura”, indicó.

Cazal subrayó que las obras de la colección “25 para el 25′, editada por el Fondo de Cultura Económica (FCE) de México, para jóvenes de 15 a 30 años, retratan la identidad histórica y cultural de Latinoamérica con autores del Boom Latinoamericano.

La distribución gratuita de estos libros en Venezuela es producto de un convenio suscrito en 2025 entre el FCE y MPPC, representado por el Cenal y Monte Ávila Editores Latinoamericana.

Sedes de Librerías del Sur, centros educativos, espacios culturales, capítulos regionales de la Filven y circuitos comunales forman parte de los puntos de encuentro para la entrega de ejemplares de la colección, conformada en total por 27 títulos.

Estudiantes en la parroquia Coche emocionados con entrega de libros 25 para el 25

Libros de la colección “25 para el 25” siguen llegando gratuitamente a jóvenes estudiantes de todo el país, entre ellos alumnos de cuarto y quinto año de bachillerato del liceo Pedro Emilio Coll, ubicado en la parroquia Coche de Caracas, quienes manifestaron gran emoción por esta iniciativa que fomenta la lectura con autores del Boom Latinoamericano.

En una jornada de distribución realizada en esta unidad educativa, este viernes 6 de febrero, el viceministro de Fomento para la Economía Cultural del Ministerio del Poder Popular para la Cultura (MPPC) y presidente del Centro Nacional del Libro (Cenal), Raúl Cazal, destacó que la colección, editada por el Fondo de Cultura Económica (FCE) de México, reúne a muchos autores de América Latina, entre ellos el autor e intelectual venezolano Luis Britto García, quien aún sigue cosechando grandes obras literarias.

Su libro Habla, Palabra es parte de la colección, junto a otras reconocidas obras de autores de México, Argentina, Chile, Colombia, Cuba, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Nicaragua, Perú y Uruguay.

“Luis Britto García es uno de los autores con vida más importantes, ganador de premios internacionales de literatura”, comentó el viceministro Cazal a los jóvenes estudiantes.

El colombiano Gabriel García Márquez y el guatemalteco Miguel Ángel Asturias son otros autores que se hallan en la colección, agregó. “Con estos autores nos dicen que tenemos una literatura que es de mucho valor; que la colección tiene variedad de géneros, como novela, cuento, poesía, reportaje”, explicó el viceministro Cazal, quien invitó a los estudiantes a leer y adentrarse en historias que pueden interesarles.

La colección está conformada en total por 27 obras. Se distribuyen por el país los primeros ocho títulos.

La colección surge como iniciativa del FCE de México para promover la lectura en jóvenes latinoamericanos de 15 a 30 años. La distribución en Venezuela está a cargo del MPPC, a través del Cenal y el apoyo el Monte Ávila Editores Latinoamericana y Librerías del Sur.

Son más de 200 mil ejemplares de libros de la colección que se distribuirán entre sedes de Librerías del Sur, espacios culturales, centros educativos, circuitos comunales y otros puntos de entrega, entre ellos los capítulos regionales de la Filven.

Dinámica lectora

Durante la entrega de libros en el liceo Pedro Emilio Coll estuvo el promotor de lectura José Gregorio Cabello, quien con preguntas y respuestas generó un ambiente interactivo para la mediación de la lectura.

“Estamos en este emblemático liceo en Coche invitando a los jóvenes de cuarto y quinto año de bachillerato, incluso a otros menores de 15 años que cursan entre primer y tercer año, a leer, porque es una gran aventura”.

El estudiante Wililerber Ríos, de quinto año, afirmó sobre la lectura: “me gusta leer, yo lo veo como un entretenimiento muy interesante; en estos textos hay un mensaje, una historia en sí”.

Por su parte, Alexandra Hernández relató que lee eventualmente y que se siente motivada a leer con el ejemplar de la colección que recibió. “Esta actividad estuvo muy bonita, me gustó que nos obsequiaran unos libros y ojalá se vuelva a repetir”.

Joenderlis Enriquez aseguró que la jornada creó conciencia sobre la importancia de la lectura. “Me parece increíble que nos entreguen libros para nosotros aprender un poco más sobre diversos aspectos, con diferentes temas”.

Finalmente, Eleguin Campos dijo sentirse seducido por el diseño de la portada de Week-end en Guatemala, de Miguel Angel Asturias, y la sensación de leer un libro en físico. “Me llamó la atención. Me gustó la actividad. Ya he leído por teléfono celular varios libros, como Don Quijote de La Mancha, por ejemplo”.

Entre los títulos de la colección “25 para el 25” que se distribuyen en una primera etapa se encuentran Operación Carlota (Cuba en Angola), de Gabriel García Márquez (Colombia); “Cómo tirar de la muerte”, de Juan Gelman (Argentina); “Música Concreta”, de Amparo Dávila (México); “Week-end en Guatemala”, de Miguel Ángel Asturias (Guatemala); “Space invaders”, de Nona Fernández (Chile); “Viento de primavera. Antología poética (1945-1979)”, de Alaíde Foppa (Guatemala); “Réquiem por Teresa”, de Dante Liano (Guatemala); y “Los privilegios del olvido. Antología personal”, de Piedad Bonnett (Colombia).

Abierto II Concurso Nacional Juvenil de Literatura Teresa de la Parra

Regresa el Concurso Nacional Juvenil de Literatura Teresa de la Parra, esta vez con su segunda edición, una iniciativa del Centro Nacional del Libro (Cenal), ente rector de la Plataforma del Libro y la Lectura del Ministerio del Poder Popular para la Cultura (MPPC).

Hasta el 15 de marzo de 2026 estará abierta esta convocatoria, dirigida a las jóvenes estudiantes de Bachillerato en todo el país. Podrán participar niñas y jóvenes venezolanas o extranjeras residenciadas en Venezuela.

Jóvenes de 12 a 14 años pueden participar con textos inéditos en la categoría cartas o cuentos, mientras que jóvenes de 15 a 18 años pueden hacerlo en la categoría cuentos, cartas o ensayos de temática libre.

Las obras ganadoras por cada estado serán publicadas en una antología por El perro y la rana. El Cenal entregará certificado a las concursantes ganadoras.

Las bases completas para participar y otros aspectos sobre cómo presentar los manuscritos están publicadas en el sitio web del Cenal www.cenal.gob.ve.

Para consultas y envío de las obras está disponible el correo electrónico: concursoteresadelaparra@cenal.gob.ve.

De esta manera el Cenal celebra la vida y obra de Teresa de la Parra, quien es una de las más insignes representantes de la literatura venezolana, cuyo legado se mantiene vigente como una influencia insoslayable en la escritura de distintas generaciones de creadores en el país.

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